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7.12.12

Nosotros repetidores

Mi querida Ximena Peredo me compartió este gran post sobre nuestro rol ciudadano frente a lo que estamos viviendo en el nuevo gobierno.

-o0o-

Nosotros repetidores
Por Ximena Peredo


Cuando la información era monopolio de una empresa, y los ciudadanos se comunicaban a fuerza de “volantes” o de boca en boca el engaño podía perpetuarse por años. Pero en pleno siglo 21 basta una minoría de ciudadanos con cámaras y cuentas de YouTube para hacer tambalear la vieja estrategia de infiltrar provocadores en protestas pacíficas para justificar la represión a tabla rasa.
Quien quiera defender a los vándalos que el 1 de diciembre causaron destrozos en la Ciudad de México elevando el nivel de violencia es un insensato. Lo mismo podría decirse de quien se atreva a cerrar los ojos a las decenas de videos, crónicas y reportajes de la prensa independiente que registraron las golpizas y las detenciones arbitrarias de ciudadanos ejerciendo pacíficamente su derecho a disentir.
Dos días después de estos eventos, nos enteramos que algunos de los detenidos declararon haber cometido actos vandálicos a cambio de 300 pesos, pero no dijeron, o el Ministerio Público no nos dejó saber, el nombre del patrón.
elnorte
No me sorprendería en absoluto -de hecho, lo sugiero abiertamente- que el aparato policiaco del nuevo Presidente haya planteado esta fallida estrategia. Se creyeron que el mago podía realizar el mismo truco 40 años después, como si el tiempo se hubiera suspendido. El viejo régimen fue incapaz de advertirse en otro tiempo, con nuevos actores y otras tecnologías.
Han exhibido su incapacidad para reinventarse, pero lo mismo puede decirse de la ciudadanía cautiva en las trampas de la repetición. Es muy difícil que por la vía de la protesta se enderece la democracia.
Por supuesto cada marcha o protesta tiene consecuencias culturales insoslayables, pero su efectividad en lo concreto es excepcional. Si volvemos una y otra vez a las mismas respuestas es porque para eso fuimos educados.
Creemos que por haber terminado la preparatoria, o más aún, por tener un título profesional ya no formamos parte del “problema educativo mexicano”. Sin embargo, los conocimientos acumulados, si bien podrían proveernos de un salario, están resultando inútiles para plantear salidas de las crisis o los colapsos de nuestros tiempos. Parece que más bien fuimos educados para permanecer en el barco que se hunde.
Pero además no tenemos más referentes que la misma crisis. Sobre esto Gisela Pérez de Acha, una ex integrante de #YoSoy132 y ex comentarista del programa de televisión “Sin Filtro” (del canal Foro TV de Televisa), explicó que renunciaba al programa porque estaba repitiendo la misma clase de televisión que criticaba. Gisela descubre en este testimonio publicado en el sitio Animal Político que no pudo hacer una televisión distinta de la única que conoce (y que nos ha educado, complementaría yo).
Esto nos invita a que reconozcamos la seguridad de un fracaso cuando pretendemos construir una obra sin planos ni maquetas o, peor aún, copiando los planos de lo que criticamos. La pregunta es cómo reeducarnos, cómo destapar nuestra creatividad para imaginar nuevas formas de organización política, cómo reinventar el rol de la ciudadanía.
Es difícil plantearnos estas preguntas cuando hay una poderosa inercia por proteger el status quo, es decir, que el show continúe como está. Hay algunos que, sin saberlo y sin recibir un solo peso, trabajan para legitimar lo indefendible. Son los ilusos, que siguen creyendo en las entradas triunfales de los gobiernos. En otro costal están quienes advierten la impostura y la negligencia, pero prefieren tener a este poder de socio que de enemigo.
Además están las agencias internacionales, los evaluadores financieros y organismos como el Fondo Monetario Internacional que califican de “democráticos” a países como el nuestro, en los que la ciudadanía sólo tiene permiso de participar eligiendo a sus gobiernos de entre malas y peores opciones, sin posibilidad de revocarles el mandato. ¿Cómo contradecirlos?
Estamos frente al enorme dilema de sucumbir en el caldo de confusión o aprovechar esta crisis para replantear nuestras respuestas. Pero mientras revisamos lo complejo no podemos dejar de exigir lo urgente: la liberación de los ciudadanos inocentes aprehendidos ilegalmente el 1 de diciembre.

31.7.12

La educación en las elecciones 2012 desde una mirada ciudadana*

Por Alberto Serdán

En 2012, la sociedad civil marcó rumbo en la agenda educativa de las campañas presidenciales. Desde la perspectiva de los candidatos y los partidos, el tema tuvo su lugar en la pasarela como parte de un ritual que alude a los ejes trascendentales de la vida nacional. Al contrastarlo con los ejercicios de 2000 y 2006, pareciera que las plataformas y los discursos estuvieron a tono con la polilla en la que partidos y candidatos suelen sentirse cómodos. Así, comenzaron con el estribillo de mejorar la calidad educativa, aumentar la cobertura, capacitar al magisterio, destinar mayores recursos a la educación y, la cereza del pastel, a ponerla como el “centro de la estrategia para lograr un desarrollo integral y con equidad”.

No obstante, quizá puede decirse que algo cambió. La presión de las organizaciones ciudadanas para empujar a candidatos y partidos a definirse sobre algunos dilemas clave en la educación no es nuevo, pero consiguió resultados que otros procesos electorales no tuvieron: los candidatos salieron de su zona de confort y fijaron públicamente, a su pesar en algunos casos, posiciones más claras en esferas conflictivas. El activismo de las organizaciones se sitúa en un tránsito a la consolidación democrática no sólo inacabada sino que apenas va llegando al ámbito educativo. Ello abre perspectivas para el cambio de las reglas que rigen al sistema educativo y que actualmente están dominadas por el pacto político corporativo entre la cúpula del sindicato y el gobierno.


10.8.11

El Partido del Siglo "CONSUMISMO" vs. "SUSTENTABLE"




El Partido del Siglo

Jugadores de SUSTENTABLE

1- Dignidad
2- Compromiso
3- Comercio justo
4- Equidad
5- Medioambiente
6- Reciclable
7- Permacultura
8- Orgánico
9- Consumo responsable
10- Conciencia
11- Comunidad


Jugadores de CONSUMISMO

1-- Explotación
2 -- Trabajo esclavo
3 -- Tabacalera
4 -- Transgénico
5 -- Petrolera
6 -- Contaminación
7 -- Capitalismo
8 -- Indiferencia
9 -- Guerra
10 -- Individualismo
11 -- Corrupción

13.7.11

Es la representación, no la gobernabilidad...

Uno de los lugares comunes que más corren por las columnas políticas e incluso llegan a las sobremesas de café, es que el Congreso "no se pone de acuerdo" (o su variante: "los políticos nunca se ponen de acuerdo") y que, por tanto, la solución es darle mayor "gobernabilidad" al presidente en turno con fórmulas para que tenga mayoría en el Congreso, aún cuando el electorado no lo haya pedido así. Así, dicen, podríamos tener por fin las "reformas que el país necesita" (whateverthatmeans). Tal es la pretensión de Enrique Peña Nieto quien a través de sus fieles diputados Francisco Rojas, Emilio Chuayffet y César Augusto Santiago, quieren incorporar una "cláusula de gobernabilidad" (bajo el eufemismo de "mayorías estables") que permita tener mayoría automática cuando se supere cierto umbral en la votación. Ellos lo dicen así:

"Queremos evitar la ingobernabilidad. En efecto, nada es más pernicioso para una democracia en consolidación, como la mexicana, que la falta de un partido político lo suficientemente fuerte para tomar decisiones, y que el país pueda naufragar en la indefinición. México demanda mayorías estables que sean capaces de asumir los riesgos de la toma de las decisiones" (véanse las páginas 14 y 15 de su propuesta de Reforma Política).

Esta pretensión peñanietista es la que tiene frenada la Reforma Política en el Congreso (a la par de su negativa para aprobar las candidaturas independientes y la reelección legislativa) a pesar de la necesidad de crear mecanismos que permitan a la ciudadanía ejercer plenamente sus derechos políticos y mejorar su capacidad para sancionar el desempeño de sus representantes populares.

Para tener un punto de referencia sobre qué tan "ingobernable" se está volviendo el país (desde el punto de vista de la "parálisis" en las decisiones políticas en las que interviene el Legislativo), echemos una mirada a las reformas constitucionales. Estas reformas requieren de la aprobación de las dos terceras partes de ambas Cámaras (Diputados y Senadores) así como la mayoría simple de todos los Congresos de las entidades federativas. Dicho de otro modo, se requiere de un muy buen nivel de acuerdo y entendimiento político para que estas reformas sean posibles. En una bonita página de la Cámara de Diputados, ustedes pueden encontrar una lista de todas las reformas constitucionales realizadas desde 1917 hasta nuestros días (enlace aquí).

Los datos que se derivan de esa base de datos son reveladores. Antes de 1982 se aprobaban en promedio 1.6 reformas constitucionales cada año; entre 1983 a 1997 se aprobaron 2.5 reformas al año en promedio; y de 1998 a la fecha se han aprobado 4.1 reformas en promedio anual. Dicho de otro modo, desde que tenemos congresos divididos (léase desde 1998 hasta nuestros días), los legisladores tienen más voluntad política de hacer reformas constitucionales que en los tiempos del presidencialismo autoritario. Es decir, han llegado a más acuerdos. De hecho, en total se han realizado 194 reformas constitucionales desde 1917, siendo el sexenio que comenzó en 2006 el que más reformas constitucionales ha tenido en la historia (a pesar de la polarización heredada por la traumática elección de ese año).


(Haga clic en la imagen para verla más grande)

Andrés Lajous, quien ha echado luz y vaya que si ha enfatizado sobre este tema, agrega datos: 9 de 13 presupuestos federales entre 1998 y 2011, se aprobaron con al menos 4/5 partes de la Cámara de Diputados; y los cuatro presupuestos restantes se aprobaron con 3/5 partes del Congreso. Ello también habla de un alto nivel de acuerdo político.

¿Dónde quedó la "ingobernabilidad" de la que hablan los priistas?

El problema, nos parece a muchas personas, no es la "gobernabilidad", sino la representación.

El Informe de Desarrollo Humano 2011 publicado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) hace unas semanas, retrata el problema de la representación con nitidez:

“Con 81.7% de la población en situación de pobreza o vulnerabilidad es difícil imaginar que este grupo haya decidido que la Cámara de Diputados aprobara un esquema de transferencias gubernamentales que otorga el 40.3% de esos recursos al 20% de la población más rica el país. Tampoco es creíble suponer que la inmensa mayoría de los mexicanos que no pertenece a una empresa paraestatal altamente subsidiada presione a los legisladores para que los trabajadores de tal empresa reciban más de 17,500 pesos mensuales de apoyo gubernamental a su pensión, mientras que a los adultos mayores en zonas rurales se les otorgan 175 pesos. Tampoco parece razonable pensar que el 90% de los productores con menos tierra hayan exigido a sus representantes populares que dieran hasta el 80% de los apoyos al campo al 10% de los productores con más tierra, o que más de 27 millones de potenciales electores sumidos en la pobreza se manifestaran por restringir el presupuesto del programa de Oportunidades a 2.5% del gasto total en desarrollo humano.
[...]
Otra conclusión del presente informe es que la falta de equidad que se observa sistemáticamente en la asignación del presupuesto público, al no considerar las diferentes carencias en la población, y al generar desigualdades donde éstas no estaban presentes, hace necesaria una revisión de los incentivos políticos para que los diputados respondan a los intereses de sus electores y les rindan cuentas de su actuación. Los problemas de la inadecuada representación de las preferencias ciudadanas, sin consecuencias de importancia para quienes aprueban el presupuesto, se evidencian en sesgos distributivos en el gasto programado para combatir la desigualdad que terminan por empeorarla”.


Por eso es urgente y necesario el cambio de las reglas del juego que permitan mejorar la representación de la ciudadanía en el Congreso -y en el poder público, en general. Y por eso, desde este blog decimos (yo y mis otros yo): #ReformaPoliticaYA

10.6.11

Es nuestro momento

Somos los que somos. No hay más.

El futuro está en nuestras manos. De nadie más depende.

Si queremos que las cosas cambien, mirémonos.

Somos los que somos. Actuemos. Así empieza la historia.

Nadie más vendrá. Nuestras manos deben comenzar. Nuestra lucidez debe aparecer.

Este es nuestro momento.

Somos los que somos.

Y nos tenemos. A la mano.

Que el amor, la paz prevalezca.

Andemos. Caminemos.

Seamos agua limpia, transparente, siempre en movimiento, alegre. Seamos vida

Este es nuestro tiempo.

Si queremos desterrar la violencia, cambiemos.

Si queremos alcanzar la paz, escuchemos. Construyamos.

Es nuestro tiempo, es nuestro momento.

#CaravanaMX #Juarez #PactoNacional

Foto: Daniel Gershenson

28.3.11

Camina, Haz Ciudad

Pues por si no tuviera ya suficientes ocupaciones y tareas, me embarqué en acompañar la creación del Colectivo Camina, Haz Ciudad.

La historia es más o menos como sigue. Cuando vi lo que hicieron con la Ciclovía Ciudadana en Guadalajara, me entusiasmé con hacer algo similar en el D.F.: un acto de desobediencia civil para exigir que las autoridades hicieran su tarea, al tiempo de reclamar para la ciudadanía el espacio público.

Entonces Mónica Tapia propuso algo muy simple: pintar las banquetas que no existen en el Puente de los Poetas, Santa Fe. Este Puente fue construido sin banquetas por la empresa Copri --a pesar de que cientos de peatones diariamente lo caminan arriesgando su vida-- porque la empresa se quiso ahorrar este costo, representando la prioridad que se le da a los coches sobre las personas. En tanto, el gobierno no ha reparado este daño.

Tuvimos un logo gracias a los buenos oficios de Pedro Rosenblueth, se redactó un manifiesto y se convocó a pintar las banquetas.

Fueron 1.6 kilómetros pintados con un trabajo continuo de las 11:00 a las 17:00 horas... aprox 132 horas voluntarias de l@s participantes y más 25 participantes con un costo de 5,348 pesos.

Las autoridades han asegurado de que harán una banqueta "como debe de ser". Ojalá así sea. Esta ciudad es para tod@s.

En el siguiente video pueden ver el resultado de todo esto:



Más info para conocer de esta propuesta y sumarse a ella en: http://hazciudad.blogspot.com/

18.3.11

Andar en bici es ejercer ciudadanía

Por Alberto Serdán*

Para Andrés Lajous

Yo confieso que usé coche. Fue mi ilusión de juventud comprarme uno. Lo usaba todos los días. Andaba por la vida echando humo para "llegar rápido" a donde sea. No creí que andar en bici me fuera a dar más caché ni que me hiciera más galán. Tampoco que me cambiaría la vida. Mis amigos la usaban y debo decir que sentí mucha, mucha, curiosidad.



4.1.11

Ebrard y la Supervía: Another brick in the wall

"@rioszertuche Paquito estamos con el jefe en sinaloa. Me pide te comente que “felicidades por la putiza a Lajous”La hemos seguido. Jajaja [sic]"

@britoalfonso Director General de Comunicación Social del GDF

En apenas dos días, el gobierno de Marcelo Ebrard muestra de qué está hecho. El año nuevo amaneció con la ocupación de los predios expropiados en La Malinche por parte de la policía capitalina para dar paso a la Supervía Poniente. En clásico madruguete, las autoridades de la ciudad ponen otro ladrillo más al muro que les divide de la ciudadanía. Si ello no fuera suficiente, un desliz evidenció una actitud más profunda: el gobierno de la ciudad no quiere dialogar, quiere imponerse a como dé lugar incluso imaginando que ganan discusiones en la arena pública. Ladrillos que llenan muros. Roger Waters no pudo llegar en momento más oportuno.

La Supervía es una obra polémica por el impacto ambiental que trae consigo. No sólo incrementará el tráfico en la zona –particularmente en la avenida Luis Cabrera adonde desembocarán 138 mil vehículos diariamente– sino que desatará la fiebre inmobiliaria en un poniente que históricamente ha sido el manantial de la ciudad de México. Ahora el asfalto se ha estado convirtiendo en un sello que evitará la recarga de los mantos acuíferos. Quien circule por la autopista México–Toluca constatará los modernos y lujosos edificios construidos en suelo de conservación que disfrutarán de vías que agilizarán su salida hacia el sur de la ciudad privilegiando el modo de transporte que en el mediano y largo plazos ha demostrado su poca sustentabilidad: el vehículo particular.

5.12.10

Supervía: ¿el Waterloo de Marcelo?

Luego de varios meses de investigación, el día de hoy se publicó en el suplemento Enfoque del diario Reforma un artículo que escribimos Sergio Aguayo Quezada y el autor de estos teclazos. En tal suplemento se hace referencia a archivos que están a la disposición del público en los siguientes enlaces:

Respuestas a preguntas formuladas por la organización Propuesta Cívica, A.C.
Descargar aquí.

Archivo en Excel con los cálculos mencionados en el texto:
Descargar aquí.

Mapa de localización de la Supervía Poniente con referencia al suelo de conservación de la zona:
Descargar aquí.

Aquí el artículo:

Supervía: ¿el Waterloo de Marcelo?

Las aspiraciones políticas del jefe de Gobierno pueden ser afectadas por la primera autopista privada de cuota en la capital

Sergio Aguayo Quezada y Alberto Serdán

Ciudad de México (5 diciembre 2010).- La Supervía Poniente es la obra más controvertida, polémica y políticamente riesgosa emprendida por Marcelo Ebrard. Puede convertirse en un obstáculo importante a sus aspiraciones presidenciales porque contradice las tesis rectoras de su gobierno, porque mantiene información fundamental en la oscuridad, porque abre espacios legales a la especulación urbanística y porque al violar el derecho ciudadano a la información y a la participación ha radicalizado la oposición de vecinos afectados agrupados en el Frente Amplio contra la Supervía.

28.10.10

Somos, estemos

Por Alberto Serdán Rosales

México conmueve. Altera, trastorna. Es mucha la sangre, demasiado el dolor. Jóvenes de esperanzas rotas, muertos sin sentido, sin salvación. ¿Cuántos! ¡Para qué? De un “jalón”: siete-en-tepito, quince-en-tepic, trece-en-tijuana, setenta-y-dos-migrantes-en-tamapulipas, cinco-mujeres-en-juárez, catorce-en-juárez, diecinueve-en-juárez, quince-en-juárez, diecisiete-en-juárez, diez-en-juárez, dieciocho-en-torreón, docepolicías-en-michoacán, ochociviles-cincopolicías-en-oaxaca, diezniños-en-durango, doce-en-nayarit… treintamilenunsexenio…

El horror.

Pero,

nostenemosanosotras, nostenemosanosotros, denadiemásdepende, tetengoati, metienesami, nostenemos, somos, estamos, paremos-esto, participemos, nonoscallemos, seamosmuchos, noestemossolos, nonosconformemos, lavidaessagrada, somosvoz, somospalabra, somosacción, seamosciudadanía, pongamosunalto, noolvidemos, alcemoslamirada, andemoscontodaslasbanderas, quenohayasoledad, seamosresponsables, dejemos, de una vez, las drogas, y para los débiles regulemos su consumo.

Detrás de cada droga está la sangre volcada de nuestro pueblo.

No nos hagamos pendejos. No seamos cómplices.

¡Basta, ya!

Somos. Estemos. Seremos.

21.9.10

Presupuesto para la atención y prevención de desastres naturales

Por Alberto Serdán Rosales


Para Maite Azuela

¿Cuánto gasta la federación para la atención y prevención de desastres naturales? Esta pregunta viene a cuento por el 25 aniversario de los sismos que cimbraron al centro del país y, como saben, en estos momentos comunidades enteras en Veracruz, Oaxaca y Tamaulipas -entre otros estados- sufren inundaciones a causa del huracán Karl. Los daños son cuantiosos y las necesidades aumentan. Mientras la ciudadanía se organiza, el gobierno se apresta a usar sus presupuestos. Ahora les echaremos un vistazo.

Recientemente México ha padecido con fuerza los embates de la naturaleza -Monterrey y Coahuila nos lo recuerdan. No obstante, los desastres poco tienen que ver con lo "natural", como se ha dicho en este blog. Su prevención y atención son acompañadas por medidas que tienen como uno de sus indicadores los recursos que tienen disponibles. No obstante, también las historias de omisiones, negligencias y corrupciones acompañan a los desastres "naturales".

10.9.10

Pase Usted a un futuro diferente

Pase Usted es una asociación civil que promueve la transformación de México a partir de las ideas. En esta ocasión les comparto una excelente presentación de Onésimo Flores, un urbanista que nos recuerda que un futuro diferente es posible. Este video dura 6:58. Vale mucho verlo.

7.9.10

Dan 'atole con el dedo' a senadores por la falta de Reforma Política

Por Verónica Mémdez
W Radio México

México.- Para reclamar que hasta el momento no se ha concretado una Reforma Política en el país, integrantes de la Asamblea Nacional Ciudadana protestaron en el Senado de la República, donde regalaron vasos con atole a los legisladores.


A las afueras de la vieja casona de Xicoténcatl, los manifestantes sostuvieron que el Congreso de la Unión se ha dedicado a dar "atole con el dedo a la población", y llegó la hora de regresarlo.

De arroz fue el atole que recibieron algunos senadores, como Tomás Torres, del PRD, quien se molestó tras argumentar que aunque no se ha aprobado, sí se ha avanzado en la Reforma Política.

De esta manera se dio la discusión con Alberto Serdán, uno de los integrantes de la Asamblea Nacional Ciudadana, misma que promovió el voto nulo en los comicios del 2009.

"Yo les pido al contrario que me apoye, ahí esta la iniciativa.
-Y lo apoyamos, senador.
-Pues vamos por la iniciativa, se los voy a demostrar.
-Pues vamos, tome su atole.
-No me hables desde el anonimato.
-No, no, soy Alberto Serdán. Y es que ese es el problema, 'ese es el atole con el dedo': presentan y presentan iniciativas y no aprueban nada".

Los integrantes de la Asamblea Nacional Ciudadana, anunciaron que llevarán su protesta a los Congresos estatales para buscar que reduzca el financiamiento a los partidos políticos, se establezca la transparencia y rendición de cuenta, las candidaturas ciudadanas, y la eliminación de candados para la formación de partidos políticos.

* Nota: Hice unos pequeños cambios en los signos de puntuación en el diálogo respecto de la versión original de la nota.

27.8.10

Negro perfil



La foto de mi perfil es negro por el asesinato de los 72 migrantes en Tamaulipas. El horror, la deshumanización asoma en mi país. Impunidad estúpida de criminales, negligencia mortal de autoridades, la suma de una actitud cobarde y dolorosa. Siento vergüenza ante nuestros países hermanos, siento rabia por destrozar el sueño del "México fraterno y hospitalario". Desconsuelo. No es normal. No normalicemos el horror.

26.8.10

Una idea de futuro ciudadano*

Por Alberto Serdán Rosales

La ciudadanía puede y debe ser un actor central del cambio ante tiempos nublados que perfilan un proyecto nacional fallido en su seguridad, economía, política y, sobre todo, su igualdad social. Su resorte es la constatación de que en México lo justo no corresponde a lo legal y tampoco a la realidad; al tiempo de que no hay respuestas claras para corregir el rumbo. Para cumplir el papel que le corresponde, esta ciudadanía debe ser ligera, rápida, exacta, visible, que se multiplique, que sea capaz de empezar y acabar bien las cosas –en la línea del viejo Palomar.

Las causas ciudadanas atañen a la mejora de nuestra calidad de vida, del bien común en la diversidad, de una idea de lo justo para la comunidad. Tales causas no necesariamente son del interés o gusto de grupos empresariales y políticos cuando escapan a la lógica lucrativa y mercantilista del poder empresarial o a la lógica del poder político que custodia la legalidad y al mismo tiempo toma decisiones calculando su rentabilidad electoral.

Batallar por las causas ciudadanas implica buscar que nadie en este país se sienta, en términos coloquiales, agandallada o agandallado. Si eso ocurre, señalarlo y proponer alternativas, al igual que existan mecanismos democráticos que garanticen la libre expresión, la justicia, la igualdad, la equidad y la participación en la toma de decisiones públicas.

Para ello, la exactitud es fundamental en el actuar ciudadano. Es decir, comprometerse a hacer análisis, opiniones y propuestas basadas en datos y evidencias teniendo claridad sobre la línea que separa lo justo y lo legal, lo correcto y lo incorrecto, lo eficaz y lo despilfarrador. Implica, además, usar a los derechos humanos como referente para medir el cumplimiento de las obligaciones del poder tanto en su conducta como en sus resultados, así como la transparencia y la rendición de cuentas en su actuación.

En la búsqueda de la justicia, una ciudadanía vibrante debe multiplicarse. Plantear ideas con amplio criterio que favorezcan la diversidad y la pluralidad. Que se nutran de muchas voces, lo que compromete a trabajar en una lógica de la solidaridad, la cooperación, la colaboración y la reciprocidad. La base de ello es la firme creencia en la dignidad humana y en sus potencialidades, su creatividad y la utilidad de su participación en una insensata apuesta por la confianza, por el otro.

La rapidez con la que reacciona la ciudadanía deriva de la urgencia en la solución de problemas que negligentemente fueron olvidados –o incluso provocados- por el mundo empresarial y político -y el de la sociedad civil misma. Pero también parte de la creatividad, alegría, irreverencia y ánimo provocador de sus miembros y señalamientos. Dinamismo es su signo: una ciudadanía que sea lo que hace y no lo que dice que es; que sea como el agua “transparente y en constante movimiento”. Esta ciudadanía sin duda puede equivocarse pero debe saber reconocer cuando ello ocurre y, sobre todo, hace lo posible por corregir tan pronto como pueda.

Para conseguir la eficacia en el trabajo ciudadano, es indispensable garantizar su visibilidad. La favorecen los medios alternativos y la redes sociales (virtuales como los blogs, Twitter y Facebook, y presenciales como el fortalecimiento de redes comunitarias y el trabajo de base). No obstante, también son importantes las alianzas con los medios de comunicación tradicionales. En el mensaje, la sencillez y claridad de sus propósitos es vital, así como la fuerza y solidez de sus argumentos, la creatividad y la innovación.

Como reto, el futuro ciudadano debe alejarse de la pesadez que lo inmoviliza: alejarse del patrimonialismo, de prácticas corruptas que se normalizan y perpetúan bajo el cobijo del “así ha sido siempre” o el “no hay de otra”. También de la opacidad, de lo difuso. Su principal activo es la autoridad moral y la potencia de sus argumentos, su principal obstáculo es la negación de estos activos con cinismos, dobles discursos, doble moral. Por ello la ciudadanía debe vivir los valores por los que lucha en el ámbito personal y al interior de nuestras organizaciones ciudadanas en una búsqueda incesante por la congruencia, por la honestidad tanto intelectual como material.

Cuando se lucha por causas ciudadanas, inevitablemente uno corre el riesgo de convertirse en un “veterano de causas perdidas”. Es posible que se instale el desánimo de vez en cuando y que la visión de un destino ineludible y poco grato lo abrume a uno. El futuro ciudadano invita a seguir adelante porque de nadie más depende, mas que de nosotras y nosotros mismos, que avancemos en el sueño de ser “un tilín mejores y mucho menos egoístas”.

http://twitter.com/albertoserdan

*Publicado para el suplemento de Pase Usted en el Foro "El Futuro Ciudadano" organizado los días 24, 25 y 26 de agosto de 2010.


Nube de palabras de ciudadanía.
Fuente: Aulas democráticas.

17.6.10

La corte minúscula

Por Alberto Serdán Rosales

Para los bebés, las mamás y papás de la Guardería ABC
Para Daniel, Jesús, Ramón, Pepe, Lorenzo y Daniela


Murieron 49 bebés y más de 100 quedaron lesionados bajo la custodia del Estado Mexicano el 5 de junio de 2009. Un incendio en la Guardería ABC, subrogada por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Hermosillo, Sonora, cambió sus vidas, la de sus papás, sus familiares, su comunidad y su país para siempre.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) investigó el hecho y no tuvo el valor de señalar responsables de alto nivel. Se protegieron en una visión limitada de sus facultades constitucionales y prefirieron hacer lo mismo de siempre aunque los resultados fueran los mismos: echar la culpa al otro, al Legislativo, de que no tuvieran margen de maniobra, con el consecuente resultado de abonar a la impunidad.

Sabíamos que los ministros no podían establecer culpables ni meter a nadie en la cárcel. La facultad de investigación de violaciones graves a las garantías que les otorga el artículo 97 de la Constitución no se los permite. Pero hicieron una investigación, se presentó un dictamen innovador que por fin señalaba la responsabilidad de altos funcionarios en la tragedia basado en evidencias, razones jurídicas y con una perspectiva de políticas públicas. No obstante, la pusilanimidad de la vieja guardia de ministros desechó el dictamen preparado por el recién llegado Arturo Zaldívar.

****

Lamento que en este tiempo la suprema corte de justicia de la nación se tenga que escribir con las letras minúsculas de su relevancia para la justicia en nuestro país. Las instituciones no son denigrantes, los malos servidores públicos son quienes denigran a las instituciones, recordó el ministro Zaldívar. Hoy, me parece, hubo ministros que denigraron a la scjn (así, con minúsculas). Las razones están a continuación.

Lo hicieron al señalar que hubo “violaciones graves a las garantías”, pero no responsables; que hubieron “involucrados” o “responsables imprudenciales” en los niveles medios, pero no en los niveles altos; que hubo “numerosas irregularidades”, pero no un “desorden generalizado” que provocó la tragedia; que hubo un “problema técnico” y no una responsabilidad directa; que hubo “inexistencia de un marco normativo adecuado”, pero no responsables de ello; que las muestras estadísticas representativas son sólo “un indicio” de irregularidades y “no son suficientes” para señalar la debilidad del sistema.

En el colmo del cinismo, hasta dijeron que el IMSS no es autoridad y, por tanto, no se le puede acusar de violar los derechos fundamentales. Tampoco los particulares que con dinero público realizan de manera concesionada labores del Estado. Peor, que la culpa la tenían los papás “por elegir esa guardería” y el resto de los ciudadanos osábamos pedir “guarderías de primer mundo” y que deberíamos conformarnos con lo que tenemos.

Eso dijeron los ministros con la honrosísima excepción de Arturo Zaldívar, Juan Silva Meza, y Olga Sánchez Cordero, colegas suyos que merecen ser nombrados por su valor al defender los derechos fundamentales de la ciudadanía y no los intereses particulares del poder. Por economía, cuando se menciona “ministros” en este texto, les excluyo.

El argumento principal usado por los ministros es que la Ley no exigía de forma directa a los altos funcionarios del IMSS de cuidar de la Guardería. Por tanto no se le puede culpar de lo que no se es legalmente responsable directo. Ese mismo argumento usan ahora quienes buscan defender a los funcionarios y ministros de su insensatez.

No entienden quienes ahora acusan de que “el problema son las leyes” que el director del IMSS tiene el mandato de “Verificar el buen funcionamiento y cumplimiento de las disposiciones legales por parte de las Delegaciones del Instituto” que incluyen “observar las reglas [...] en las instalaciones [de las guarderías] de acuerdo a los lineamientos establecidos por el Instituto, a fin de garantizar la integridad física de los menores, usuarios y del personal. (…)”.

La Ley no dice que las normas se cumplen sólo para cumplir el requisito, se cumplen para garantizar –subrayo esta palabra– la integridad física de los menores, usuarios y del personal. Entonces cómo explican que, como dice el dictamen del ministro Zaldívar, “de manera concreta, en el aspecto relevante de protección civil, cabe destacar que al día del incendio, del total de guarderías operadas por particulares, NO contaban con los siguientes elementos:

– Equipo de incendios: 69.7%
– Dictamen favorable de instalaciones eléctricas: 72.0%
– Reconocimiento de validez oficial de la Secretaría de Educación Pública: 51.8%
– Dictamen de protección civil municipal vigente: 49.8%
– Dictamen de protección civil municipal anual: 83.7%
– Visto bueno o dictamen de bomberos vigente: 72.2%
– Visto bueno o dictamen de bomberos anual: 91.4%
– Constancia de realización de simulacros: 75.1%
– Constancia de capacitación de protección civil: 73.3%
– Detectores de humo: 57.0%
– Extintores: 5.4%
– Luces de emergencia: 54.7%
– Rutas de evacuación: 5.3%
– Piso antiderrapante en los baños: 26.5%
– Distancia a la salida menor a cuarenta metros: 13.2%
– Realiza simulacros: 5.3%
– Salidas de emergencia: 41.7%
– Apertura de puertas de emergencia con mecanismo de empuje hacia fuera: 14.0%
– Sistema de alarma sonora: 45.0%
– Instalaciones eléctricas en descuido: 2.6%
– Protectores de tomacorrientes en la pared: 9.9%

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¿Quién es responsable de no garantizar la integridad física de los menores, como dice la Ley?

Ante esa pregunta, el ex director del IMSS y actual secretario de Comunicaciones y Transportes, Juan Molinar Horcasitas, preparó un documento para sostener su defensa. No obstante, el documento parece que es la natural defensa de un funcionario que se resiste a asumir sus responsabilidades y trata de buscar, por un lado, las debilidades de la investigación para desacreditarla y, por el otro, desviar la atención sobre el hecho de que la tragedia de la muerte de 49 bebés causada por un incendio, ocurrió bajo la custodia del Estado Mexicano. En este caso, el IMSS.

En México la cultura de la política pública está íntimamente ligada a cumplir con la normatividad. No es para menos, la corrupción, la ineficiencia y la creencia de que las normas y leyes traen por sí mismas la felicidad son elementos que abonan a que los funcionarios estén más preocupados por cumplir normas (o justificar desde ahí sus errores) que verdaderamente en lograr resultados. También abonan a esta problemática un sistema presupuestario que para todo fin práctico no premia los resultados y una normatividad como la de Responsabilidades de los Servidores Públicos, la del Servicio Profesional de Carrera, la de Adquisiciones, que atan a los funcionarios a cumplir con los procedimientos que establece la normatividad más que en buscar resultados u orientar el trabajo sustantivamente al cumplimiento de su mandato.

Entrando en materia, la línea de argumentación del dictamen original del ministro Zaldívar es que los funcionarios relacionados con el sistema de guarderías tienen, entre otros, el mandato de cuidar la integridad física de los niños. Por tanto, los tomadores de decisión deben elaborar una agenda de riesgos y contar con una serie de indicadores que reflejan las acciones que les permitan minimizarlos. Ese sistema de indicadores y esa agenda no forman parte de los alegatos del documento de Molinar Horcasitas; por el contrario, su defensa está en la “legalidad” de sus acciones y su apego estricto a la normatividad.

Así, Molinar entra al churrigueresco laberinto mexicano del deslinde de responsabilidades con argumentos como “no es obligatorio para integrar el expediente legal”, “este documento era opcional, no obligatorio”, “documentos son alternativos. Se requiere uno u otro, mas no ambos”, y cierra con un: “los documentos del análisis de protección civil no son requisitos normativos reales del sistema, por lo que no podía exigirse su existencia”, etc.

¿Cómo puede ser que el IMSS se desentienda de la protección civil sólo porque no es ámbito de su competencia? ¿Cómo es posible que los funcionarios del IMSS se desentiendan de dónde y en qué condiciones están las guarderías?, dijo en su ponencia el ministro Zaldívar. Tiene razón.

De esta manera, la sustancia del argumento del ministro Zaldívar no fue tocado por Molinar: no se respondió si se tenía un eficiente sistema de indicadores que pudieran dar certeza de que los elementos que pudieran poner en riesgo la integridad de la niñez estaban bajo su estricto control. Particularmente, el sistema de guarderías operada por particulares. Por cierto, en el extremo de defender su posición de poder, Molinar alega que sus guarderías –no las subrogadas– sí funcionaban “bien” y que el ministro omitió ese dato. Aquí cabe señalar que un dato “omitido” por el ministro fue que 96.7% de las guarderías del IMSS sí tenían salidas de emergencia funcionando, lo que representaría que 3.3% no, lo que afectaría a cerca de 8,250 mil niños ¿en verdad están contentos con ese resultado?

El dictamen del ministro Zaldívar, rechazado por la Corte, es claro en que el sistema de guarderías incluye al esquema de subrogación. Es claro también que es responsabilidad del Estado cuidar de la integridad física de los niños, aunque éste delegue la tarea a particulares –ojo con el principio de que la autoridad se delega y la responsabilidad se comparte. Dice el dictamen: “Las autoridades estatales encargadas por mandato constitucional de prestar el servicio de guarderías y todas aquellas que tienen competencias en materia de protección civil, tienen el deber de implementar políticas públicas que tengan como finalidad realizar una supervisión y vigilancia rigurosa del cumplimiento de todas las medidas de seguridad tendentes a proteger la vida y la integridad física de los niños que se encuentran en establecimientos públicos y privados dedicados a su cuidado”.

No obstante, Juan Molinar, en la defensa de su negligencia, lo llevó entonces a argumentos cercanos a lo que no fue en su año no fue en su daño o el de la curva de aprendizaje –este usado por Daniel Karam quien llevaba sólo tres meses al frente de la institución al momento del accidente. Caso particular es este: “En ninguna parte del Informe Preliminar se establece quiénes, de estos 400 mil trabajadores, eran los subordinados a los que el Director General del IMSS debía supervisar directamente para evitar la violación de garantías, ni se mencionan tampoco los actos objeto de dicha supervisión”. Estos argumentos evidencian que su sentido de la responsabilidad está simplemente perdido.

Dice Molinar: “En suma, los documentos e indicadores elegidos para calificar la operación de las guarderías también fueron incorrectos” porque no estaban en la normatividad, no porque no fueran pertinentes para valorar con certeza las condiciones de seguridad de las guarderías. ¿Donde está la agenda de riesgos, sus indicadores y resultados que den cuenta que lo investigado por la Corte fue “incorrecto”?

Finalmente, hay una vasta literatura que apunta a que no existe tal cosa llamada “desastre natural” o “accidentes”. Hay diferentes niveles de radicalismo sobre esta postura, pero el principio básico es que los accidentes y desastres naturales tienen un impacto diferenciado casi siempre relacionado con el nivel de ingreso de las personas. Así, las personas pobres sufren las peores consecuencias de un accidente en contraste con las personas de mayores ingresos. Para muestra un botón: durante la discusión del caso ABC, el presidente de la scjn anunció que la construcción de su guardería costó 60 millones de pesos; la bodega habilitada como Guardería ABC es evidente que no tuvo ese nivel de gasto (versiones de los papás sitúan en 50 mil pesos el costo de su remodelación para volverse guardería). Un incendio en la primera guardería no tendría las mismas repercusiones que en la segunda. Este razonamiento lleva a cuestionar si en el IMSS tenían claridad de la vulnerabilidad de guarderías como la de ABC: una nave industrial habilitada como estancia infantil. A juzgar por sus respuestas, no lo creo.

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Un equipo de 40 abogados –se presume– abordó a los ministros, los presionó y convenció de estos argumentos basados en la “legalidad” pero no en la responsabilidad. Los ministros cedieron –o al menos encontraron buenas excusas. Incluso Molinar y Karam se pasearon por las salas de los ministros las semanas previas a la discusión del dictamen del ministro Zaldívar. Fueron recibidos con sonrisas. Las mismas que han de tener ahora los ministros porque cumplieron con su deber: cuidarle las espaldas al poder.

Es por ello que a los ministros no les gustó que el dictamen del ministro Zaldívar insistentemente hiciera referencia a la moral, a la ética, a la política y a las responsabilidades constitucionales. Tampoco querían entender que la responsabilidad y reparación son conceptos inseparables, ni creer que la Constitución tiene un contenido moral, como señaló en su intervención el ministro Silva Meza. Tampoco que la moral pública sirve para crear condiciones sociales que a través del derecho promueven el desarrollo de la persona, como dijo el ministro Zaldívar. Ante esto, el extremo de la ministra Luna es elocuente: “la doctrina la considero muy abstracta como para usarla de argumento”.

Según los ministros, “la Corte no está para definir cómo se deben comportar las autoridades” y tampoco son “el Ombudsman [defensor del pueblo] supremo". Si bien no quisieron defender al pueblo, se nota que tampoco quisieron estar a la altura de la historia ni de la democracia. Se rebajaron: corte con minúsculas, cobarde, diminuta. Declararon que sí hubo violaciones graves a los derechos fundamentales en la muerte de 49 bebés, pero no se atrevieron a señalar a responsables de alto nivel.

Los tomadores de decisión, los altos funcionarios, los que hacen políticas públicas, seguirán en el mejor de los mundos posibles: seguirán con grandes sueldos, pueden diseñar políticas públicas de manera deficiente, (o ser omisos de cumplir con sus obligaciones), sin basarse en evidencias, sin comprender ni cumplir con su mandato y saberse impunes de que nadie les castigará por ello. “¡Dormid tranquilos, oh sempiternos espíritus de la impunidad. Nada os perturbará!” pareciera decir la Corte.

“Ha pasado un año y las cosas siguen exactamente igual”, dijo el ministro Zaldívar. Ello es cierto para la Corte. No obstante, sí hubo cambios. Cambiamos nosotros.

Cambiamos quienes no dejaremos de exigir justicia, quienes sabemos que de nosotras y nosotros depende que tragedias como ésta nunca vuelvan a ocurrir. Si no contamos con las instituciones del Estado Mexicano, contemos con nosotros como ciudadanía comprometida y activa. Lo ocurrido en la Guardería ABC siempre estará entre lo más alto de nuestros corazones y discusiones. Por eso decimos que no nos dejaremos, no nos cansaremos hasta conseguir justicia. Justicia que significa, a decir de los padres y madres, que nadie viva su tragedia, que nunca más se repita esta experiencia; que haya responsables y se les señale. Nada más, nada menos.

Cabe contar, como corolario, que un funcionario menor del IMSS le llamó a Patricia Duarte, madre de uno de los bebés fallecidos, para ofrecerle una “pensión vitalicia” en la noche posterior a la resolución de la Corte. Ella lo dijo con claridad: “no vendo a mi hijo por nada, lo que quiero del IMSS hoy [me] lo negaron”.

Las mamás y los papás de los bebés fallecidos y lesionados en la Guardería ABC nos dan un enorme ejemplo de generosidad y dignidad. Hoy no fueron derrotados. Como dice Daniela Rea, “derrotados los que se aferran al poder porque están vacíos”. Hoy vivimos la constatación, una vez más, de que nuestro futuro está en nuestras manos simplemente porque el Estado, hoy, nos ha abandonado.


#JusticiaABC #GuarderiaABC
17 de junio de 2010.

30.1.10

Reforma política: ojos ciudadanos

Por Alberto Serdán Rosales
Propuesta Cívica, A.C.
30 de enero de 2010

Quiero agradecer al Comité Anfitrión por la invitación que me hicieron para compartirles un breve resumen de la propuesta de Reforma Política presentada por el Ejecutivo, al tiempo de hacer unos comentarios que, me parece pertinente aclarar –especialmente a los presentes y a las amigas y amigos de los medios de comunicación, no reflejan el punto de vista de la Asamblea Nacional Ciudadana. Son, pues, reflexiones personales.

La propuesta de Reforma Política tiene claroscuros, omisiones, pero, hay que reconocerlo, representa una respuesta directa del gobierno en funciones al movimiento anulacionista. Así lo ha reconocido el mismo Secretario de Gobernación en diferentes espacios y, por lo tanto, es una propuesta que no puede ignorarse o rechazarse a priori. En cualquier caso, el hecho mismo de que grupos políticos se sientan comprometidos a responder ante nuestras exigencias, es una buena señal. Sin embargo nuestra tarea como movimiento está muy lejos de terminarse ante las necesidades que tiene el país y que en este espacio compartimos y conocemos a flor de piel.

Como saben, la propuesta del Ejecutivo gira en torno de nueve ejes: la reducción del Congreso Federal; el incremento del umbral de votación para mantener el registro de los partidos políticos; la segunda vuelta en la elección presidencial; la reelección de legisladores y gobernantes municipales; la capacidad al Poder Judicial para iniciar leyes; el establecimiento de la iniciativa preferente; la reconducción presupuestaria y la posibilidad del Ejecutivo para vetar leyes de manera parcial. Finalmente, también propone incluir las iniciativas ciudadanas y las candidaturas independientes.

A continuación detallaré estas propuestas acompañadas de algunos apuntes.

1. Con el propósito de mejorar la negociación y la celebración de acuerdos, el Ejecutivo propone reducir el Congreso de la Unión en 100 diputados y 32 senadores. Esto implicaría que cada diputado representaría ahora a 90 mil ciudadanos más. ¿Es mucho o es poco? No se sabe. Lo cierto es que reducir la capacidad de representación no necesariamente son buenas noticias para la ciudadanía. También es cierto que no importa el número de legisladores, lo que importa es su calidad, su profesionalización y su capacidad para vincularse con sus representados.

Por su parte, la reforma en el Senado elimina la representación proporcional. De aplicarse la nueva fórmula propuesta por Calderón, hubiese aumentado la sobrerrepresentación del PAN: en 2006, con 34% de los votos, el PAN tuvo el 41% de los senadores; con la nueva fórmula, el PAN tendría el 43% de los senadores. La coalición encabezada por el PRD, con 30% de los votos en 2006, tuvo el 28% de los senadores; ahora tendría el 24% con la nueva fórmula. Esto último, son malas noticias para la representación proporcional de las fuerzas políticas.

2. Incremento al umbral del registro de los partidos. El Ejecutivo propone aumentar de 2 a 4 por ciento el porcentaje mínimo para mantener el registro de los partidos. Argumenta que México es uno de los países con el umbral más bajo y compara esta situación con varios países Latinoamericanos. Lo que no dice el Ejecutivo es que, por ejemplo, el 5 por ciento mínimo para Chile equivale a 360 mil ciudadanos; en México, el dos por ciento mínimo equivale a 836 mil; es decir, 2.3 veces más. ¿Es mucho o es poco? Tampoco se sabe, pero, nuevamente, en principio disminuir la pluralidad y la representación no parecen ser buenas noticias para la ciudadanía.

3. Segunda vuelta. En su propuesta el Ejecutivo propone la existencia de una segunda vuelta electoral cuando ningún candidato o candidata obtenga el 50 por ciento de las preferencias en una primera vuelta. Además, propone que la fecha de la elección de esta segunda vuelta se empalme con la elección legislativa. El propósito es informar mejor el voto de la ciudadanía y generar mayorías que permitan gobernar al Presidente. Datos empíricos de 28 países, compilados por el investigador Rafael Martínez de la Universidad de Barcelona, apuntan a que los sistemas políticos que cuentan con segunda vuelta tienen en promedio 3.6 partidos en el parlamento. No obstante, recomienda prudencia ya que en siete sistemas la tendencia en el mediano y largo plazos fue al bipartidismo. Bipartidismo o tripartidismo, lo cierto es que las segundas vueltas tienden a construir dos bloques mayoritarios que pueden ser artificiales. Acorde con las conclusiones de este investigador, los partidos pequeños tienden a perder representatividad pero ganan capacidad de negociación. Malas noticias para la representación, buenas noticias para el logro de acuerdos.

4. Quizá la propuesta más polémica es la reelección para legisladores federales y locales hasta cumplir periodos de 12 años. Desde el punto de vista ciudadano, quienes defienden la reelección señalan que tiene la ventaja de que el candidato opositor (o grupos de la sociedad civil opositores al candidato oficial) recordarán al electorado las promesas y su eventual incumplimiento por parte de éste eventual candidato, convirtiéndose en un mecanismo eficaz de rendición de cuentas: se contraponen los resultados de la gestión de quien está y quiere volverse a elegir, con las propuestas de cambio de quien quiere llegar por primera vez. Los críticos señalan que quienes están en el poder dispondrán de los recursos públicos para usarlos en su beneficio afectando la equidad de la contienda. Antídoto: transparencia y rendición de cuentas. Reelección sí y solo sí va acompañado de la revocación del mandato. Sí y sólo sí se da valor jurídico al voto nulo. Sí y sólo sí existen mecanismos para garantizar equidad en la contienda, como el acceso a medios. Entre mayores son los recursos a la disposición del candidato oficial, mayores los riesgos. Por ello reelección sí y sólo sí se queda en el nivel de los legisladores. No para Presidente de la República, gobernadores y presidentes municipales donde la posibilidad de una contienda inequitativa es mucho mayor.

5. Veto parcial. El Ejecutivo propone que la ley reconozca la posibilidad de que el Presidente rechace parcialmente leyes aprobadas por el Congreso. Es una medida absurda. Como señala Diego Valadés, “Una posibilidad aún más inquietante, consiste en que no habría límites para que el Presidente vetara las obligaciones y promulgara sólo las facultades gubernamentales”. No obstante, en lo que toca al Presupuesto de Egresos de la Federación (y exclusivamente en este caso) el veto parcial puede ser una buena solución cuando ya es 1 o 2 de enero y sigue sin aprobarse el Presupuesto o éste es objetado por el Presidente. Aquí el veto parcial permitiría dar certeza al ejercicio del presupuesto, lo cual actualmente no ocurre si no se aprueba en tiempo y forma. No obstante, es fundamental que esta prórroga también tenga una fecha límite para que las observaciones no se superen hasta los últimos días del ejercicio del presupuesto en curso.

6. Una propuesta más es la capacidad del Poder Judicial para iniciar leyes que estén relacionadas con su administración y su ámbito de competencia. Quienes favorecen esta propuesta señalan que la reforma del Poder Judicial está entrampada porque este Poder está impedido para señalar sus necesidades y problemas y, a partir de ello, diseñar normatividades más cercanas a la realidad y por lo tanto que sean más eficaces. Quienes están en contra apuntan la contradicción que significaría ser juez y parte. Una salida a este conflicto es la posibilidad de que esta normatividad siempre sea aprobada con dos terceras partes o incluso la totalidad del Congreso para garantizar legitimidad y contrapesos eficaces a posibles abusos del Poder Judicial. Aquí la ciudadanía, como en el caso del veto parcial, poco tiene que ver pues se tratan de reformas para mejorar la capacidad de los poderes para gobernar.

7. El último de los mecanismos para optimizar la gobernabilidad es la iniciativa preferente y en ciertos casos con referéndum. El Ejecutivo propone que al inicio de cada periodo ordinario de sesiones éste pueda presentar dos iniciativas de Ley que el Legislativo debe aprobar o rechazar en tres meses. Si al término de los cuales el Legislativo no se pronuncia, entra en vigor automáticamente la iniciativa presidencial. A esto se le conoce como afirmativa ficta. Las leyes electorales, presupuestarias, fiscales y de seguridad nacional estarían excluidas de este mecanismo. Pero, ¿qué ocurre si el Presidente decide crear una Ley de Derechos Humanos? ¿tres meses son suficientes para discutir, incluir a la ciudadanía, escucharla e incorporar sus opiniones y aprobar la Ley por ambas cámaras? La iniciativa no lo contempla. A su vez, la propuesta señala que para reformas constitucionales, si el Legislativo no se pronuncia, debe celebrarse un referéndum para su aprobación (aquí no aplica la afirmativa ficta). Establece que como mínimo dos terceras partes del electorado deben aprobarla para que entre en vigor. Sin duda es importante que el Ejecutivo diga con claridad cuáles son sus preferencias. La afirmativa ficta no es la solución. En todo caso, el Legislativo tendría que explicar en un documento las razones en función de las cuales no discutirá la propuesta del Ejecutivo, en un ejercicio de rendición de cuentas, elevando el costo político del Legislativo.

Siete de las nueve propuestas tienen que ver con mecanismos para que el Ejecutivo tenga un contexto de gobernabilidad y acuerdos. De manera residual, también presenta dos iniciativas para mejorar la representación popular:

8. Candidaturas ciudadanas. Esta propuesta es una exigencia de la Asamblea Nacional Ciudadana. En la iniciativa el Ejecutivo plantea que tales candidaturas sean para todos los puestos de elección popular. No obstante, la propuesta señala que “los aspectos relativos a la regulación del financiamiento, acceso a medios, fiscalización de gastos y garantías exigidas a las candidaturas ciudadanas, se deberán establecer en la legislación secundaria”. Esta omisión es grave ya que provoca –como ha ocurrido- que las fuerzas políticas las rechacen en automático bajo argumentos falaces como “entrarían candidaturas del narcotráfico” (como si no hubieran entrado ya a través de los partidos) o “habría candidatos de los medios y poderes económicos” (como si no hubieran ya a través de los partidos). La indefinición de la propuesta presidencial nos obliga a concretar con claridad los candados que deben tener estas candidaturas para evitar abusos. Invito a que esto sea lo que se defina hoy en la Asamblea dentro de las mesas correspondientes de la tarde.

9. Finalmente, en su propuesta para establecer iniciativas ciudadanas el Ejecutivo omite dos aspectos fundamentales: tales iniciativas no contienen una suerte de “iniciativa preferente” para que sean atendidos por el Legislativo y tampoco está acompañados de mecanismos de referéndum y plebiscito para su aprobación. La propuesta del Ejecutivo establece que tales iniciativas pueden ser presentadas si agrupan a una décima de punto porcentual del padrón, es decir, 78 mil 264 ciudadanos. Un dato: la campaña de ¡Ya Bájenle! logró juntar 28 mil firmas exigiendo cambios legales para reducir el financiamiento público de los partidos. Son muchísimas pero a pesar de su utilidad pública y su notable carácter ciudadano, esta propuesta no podría presentarse como iniciativa de Ley en este contexto.

En suma, una reforma que busca mejorar la eficiencia y la celebración de acuerdos, necesariamente beneficia a los gobernantes pero debe aumentar con ello su responsabilidad política. Una reforma que busca mejorar la representación política, necesariamente beneficia a los gobernados y aumentará sus derechos. La primera, busca mejorar el government, la otra, el governance.

La propuesta del Ejecutivo tiende al objetivo de favorecer acuerdos. No es gratuita la sensación de grupos ciudadanos de que es sumamente insuficiente. No fue pensada en principio para mejorar la relación con los gobernados a partir del “arte o manera de gobernar que se propone como objetivo el logro de un desarrollo económico, social e institucional duradero, promoviendo un sano equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado de la economía”. Este equilibrio hoy por hoy está muy lejos de ser una realidad para la ciudadanía. Esta propuesta no parte del principio de mejorar la representación ciudadana.

Por su parte, las omisiones de la iniciativa son evidentes para nosotros: no están la reducción del financiamiento público a los partidos, su transparencia y rendición de cuentas; tampoco mecanismos de democracia directa como el plebiscito y referéndum ligados a la iniciativa ciudadana, revocación del mandato y el valor jurídico del voto nulo. Tampoco existe precisión sobre las modalidades y alcances de las candidaturas independientes; así como la prohibición de la renuncia a puestos de elección popular para evitar episodios lamentables e inaceptables como el de las “juanitas”. Por ello hacen falta reformas ciudadanas urgentes que incluyan estos aspectos, así como la efectiva realización de los derechos civiles, a la seguridad pública y al acceso a la justicia. Recuperar el terreno perdido ante la colonialización de los políticos en los organismos públicos autónomos, el fortalecimiento de la ciudadanía y su participación, así como la generación de políticas públicas con perspectiva de derechos humanos (tanto civiles y políticos, como económicos, sociales, culturales y ambientales).

Como ciudadanía debemos hacernos cargo de vigilar lo logrado y aprovecharlo: hoy, en 19 estados de la República existen mecanismos de plebiscito, referéndum e iniciativas ciudadanas. Sus requisitos en muchos casos son inalcanzables para utilizarlos efectivamente, en otros, simplemente no los hemos aprovechado y tampoco los hemos puesto a prueba. Por ello debemos tener el compromiso de no sólo luchar por cambios políticos sino asumirlos y ejercerlos. Crear agendas locales de reforma, escuchar a la ciudadanía para lograr consensos sociales más fuertes, para tener más liderazgos locales y ciudadanos. Lograr la ciudadanía social.

Hoy, “exigir” al gobierno no es suficiente para que la democracia funcione. Se requiere de la construcción de una ciudadanía que además de exigir genere propuestas y participe activamente en los asuntos de interés público. El éxito de cualquier reforma política necesita de una ciudadanía fuerte que vigile al poder representativo y tenga las capacidades para hacer valer su voz y su opinión en las decisiones públicas.

En el reconocimiento de errores propios de la sociedad civil organizada (como el de creer que con la alternancia los gobiernos responderían a las agendas ciudadanas), existe una genuina preocupación para no dejar solos a los políticos sin una vigilancia estrecha y sin canales para una efectiva participación ciudadana.

No podemos darnos el lujo de dejarlos solos otra vez en sus discusiones y debates, de dejarlos solos en la discrecionalidad y opacidad de sus negociaciones y, por lo tanto, de las decisiones que nos afectan. Por eso, habrá grupos ciudadanos como la Asamblea Nacional Ciudadana que promoverán y exigirán procesos abiertos, incluyentes, participativos y transparentes: los políticos no estarán solos, aunque no les guste.

Quisiera aprovechar esta oportunidad para compartirles una última reflexión: por correo electrónico nuestra colega Connie Patiño nos contó cómo en Veracruz el gobierno emplea técnicas cavernarias para evitar que la gente conozca de las propuestas ciudadanas de la ANCA: amedrentamiento, amenazas de desalojo, confiscación de materiales de difusión. En otros espacios, hemos conocido recientemente de compañeras y compañeros que han perdido la vida en defensa de los derechos humanos. Desde Chihuahua hasta Chiapas y Guerrero. El camino es arduo pero no podemos, no debemos bajar los brazos. Es la hora de exigir, la hora de actuar.

Muchas gracias.

28.1.10

Los ausentes en el Senado

Por Alberto Serdán Rosales

Concluyó un foro más de discusión sobre la Reforma Política con la ausencia de organizaciones de la sociedad civil en su convocatoria y deliberaciones. Académicos, “expertos”, legisladores, líderes de partidos y gobernadores se dieron cita en un seminario en el Senado de la República en el que no se permitieron preguntas ni respuestas del público asistente. Los datos fueron sustituidos por adjetivos y especulaciones. A su vez, las necesidades de la ciudadanía fueron interpretadas en alusiones vagas y, en algunos casos, con palabras cargadas de demagogia y cinismo. Entre los participantes muy pocos se percataron de que la voz ciudadana no tuvo espacio.

El “Seminario de Análisis” de la Reforma Política arrancó con 24 sillas en un largo presidium y ninguna se destinó para la sociedad civil. Así se dio la bienvenida al “gran diálogo nacional” en la que “los invitados tienen mucho que decir”. Los ausentes no. En su lugar, durante 432 ocasiones las y los oradores dijeron palabras como “ciudadano/as”, “ciudadanía”, “ciudadanizar”, “cívico/a”. De estas palabras, 72 por ciento fueron mencionadas en las mesas en las que participaron los políticos, el 28 por ciento restante en las mesas donde participaron los “expertos”. La palabra “político/as” las duplica con 973 veces. En las versiones estenográficas, “sociedad civil” sólo apareció 13 veces (la mayoría en sólo dos discursos); en tanto que la palabra “aplausos”, 83.

El distanciamiento con la ciudadanía fue considerable. Mientras que buena parte de la clase política piensa en acuerdos, hay voces ciudadanas que piensan en la reducción del financiamiento público a los partidos (sólo dos ponentes hicieron una alusión marginal al tema), su transparencia y rendición de cuentas; en mecanismos de democracia directa, en el plebiscito, referéndum, la iniciativa ciudadana, revocación del mandato y el valor jurídico del voto nulo; así como en las candidaturas ciudadanas -las cuales fueron desechadas por la mayoría de los expositores por “peligrosas”- y la prohibición de la renuncia a puestos de elección popular. En suma, unos piensan en mantener las cosas prácticamente como están, otros en generar un contexto de competencia, exigencia, rendición de cuentas a los partidos.

Como apuntó Diego Valadés en su ponencia, una reforma que busca mejorar la eficiencia y la celebración de acuerdos, necesariamente beneficia a los gobernantes pero debe aumentar con ello su responsabilidad política. Una reforma que busca mejorar la representación política, necesariamente beneficia a los gobernados y aumentará sus derechos. La primera, busca mejorar el government, la otra, el governance. Es cierto, no puede existir lo segundo sin lo primero; pero no puede aceptarse que en aras de mejorar la capacidad de generar acuerdos, se excluya a la ciudadanía.

Que se incluyan voces ciudadanas debe ser natural en espacios como el Senado, no a petición. El Seminario en el Senado tuvo el mismo formato, los mismos discursos, los mismos ponentes, los mismos políticos y las mismas propuestas de siempre. “Estamos a favor de la participación ciudadana que no desequilibre los poderes constituidos”, sentenció la representante de Nueva Alianza. “No hagamos a los otros, lo que no queremos que nos hagan a nosotros mismos”, añadiría Fidel Herrera un día después. Se entendió el mensaje.

Por su parte, el monólogo colectivo se llenó de adjetivos. Muy pocos datos, evidencias. Nada sobre grupos de enfoque, encuestas (sólo una ponencia hizo uso de ellas), análisis comparados (sólo tres ponencias las emplearon), relaciones estadísticas, ya no digamos sistematizaciones puntuales, relaciones causa-efecto, análisis sociológicos o antropológicos de tipo alguno que sostuvieran los argumentos. Algo que explicaran, basándose en evidencias y no suposiciones o anécdotas aisladas, sobre los límites, consecuencias intencionadas y no intencionadas del decálogo de Calderón. Lo resumió muy bien Carlos Elizondo Mayer-Serra: la ciencia política es lo más alejado de una ciencia exacta cuando se discuten reformas como éstas. Se notó.

La misma propuesta presidencial no ayuda. En ese sentido la argumentación de Diego Valadés fue ilustrativa: “¿Por qué se estimó que es mejor reducir en 100 el número de diputados, y no en 75 ó en 150?, por ejemplo. ¿Cómo se escogió la cifra mágica propuesta? ¿Se hizo algún estudio que se mantiene en secreto? ¿O no se hizo estudio alguno? Ambas cosas serían desconcertantes”.

El senador Manlio Fabio Beltrones despidió el Seminario “con un buen sabor de boca”. Dijo que “tenemos ya materia prima, ahora hay que construir”. El desdén por la ciudadanía y por las evidencias es notable. Sin escuchar a la primera y al obviar la segunda, el senador se declara listo para diseñar la arquitectura política del país. Nada nuevo cuando los intereses personales y de grupo están de por medio. No obstante, luego de solicitudes formales por escrito, el presidente del Senado, Carlos Navarrete, prometió considerarlas en comisiones dictaminadoras y abrir espacios porque “a las senadoras y senadores nos interesa por supuesto saber lo que la sociedad piensa de su forma de Gobierno”. Ojalá así sea.

En cualquier caso, es importante apuntalar la idea de crear una reforma ciudadana para refundar la democracia. Una reforma que atienda las preocupaciones trazadas por diversos grupos y personalidades ante la descomposición de la vida pública de México y el déficit de representación de nuestra clase política (incluso reconocida por varios de los ponentes). En esa tarea será importante promover un acuerdo de entendimiento entre la izquierda y la derecha cívicas para avanzar en reformas que empoderen a la ciudadanía, abran espacios para su participación, rompan con el monopolio de los partidos y los obliguen a mejorar: todo aquello que los ausentes no pudieron decir en el Seminario pero que se las ingeniarán para que su voz sea escuchada en el futuro. Aunque no les guste.

* Publicado en el blog de la revista Nexos.

La ANCA ante la reforma política

Por Alberto Serdán Rosales

Hoy, “exigir” al gobierno no es suficiente para que la democracia funcione. Se requiere de la construcción de una ciudadanía que además de exigir genere propuestas y participe activamente en los asuntos de interés público. El éxito de cualquier reforma política necesita de una ciudadanía fuerte que vigile al poder representativo y tenga las capacidades para hacer valer su voz y su opinión en las decisiones públicas.

Entre las características de la promoción del voto nulo en 2009 se encontró el hartazgo de una disociación entre el mundo que toma decisiones –cotidianamente llamada clase política– y el de una mayoría espectadora de la descomposición de esa clase dominada por cuotas e intereses particulares y partidistas. De fondo, la incapacidad de esta clase para garantizar el ejercicio de derechos (tanto civiles y políticos como económicos, sociales, culturales y ambientales), así como de mejorar las condiciones de vida de todas y todos los mexicanos en un marco de transparencia y rendición de cuentas, de igualdad sustantiva, democracia sustantiva y un estado democrático de derecho.

En este contexto, grupos que promovieron el voto nulo (como “Esperanza Marchita”, “Para políticos nulos, votos nulos”, “Vota por Papanatas”, “Voto Blanco” y “Tache a Todos” –por citar sólo algunos) conformaron la Asamblea Nacional Ciudadana (ANCA) y pasaron de la protesta a una propuesta mínima de tres ejes básicos: i) el establecimiento de mecanismos de democracia directa como el plebiscito, el referéndum, la revocación del mandato, la iniciativa ciudadana y el valor jurídico del voto nulo; ii) el establecimiento de las candidaturas independientes y; iii) la reducción del financiamiento de los partidos, su transparencia y rendición de cuentas.

De manera activa, en los últimos meses la ANCA promovió la campaña ¡Ya Bájenle! que se propuso modificar la fórmula para el cálculo del dinero que se entrega a los partidos políticos, con el propósito de que sean los votos válidos, y no el padrón electoral, lo que determine su financiamiento. En este sentido, hay en puerta una iniciativa de reforma constitucional pendiente de aprobación en la Cámara de Senadores –también en la de Diputados y el resto de los Congresos Estatales– por lo que las movilizaciones (incluyendo en Twitter y Facebook) continuarán hasta lograr este objetivo.

En tanto, el próximo 30 y 31 de enero la ANCA llevará a cabo su 4a Asamblea en Monterrey, Nuevo León, donde se discutirá, además de los tres ejes, su postura respecto de los próximos procesos electorales en 2010, así como las propuestas que no fueron retomadas en la reforma política presentada por Felipe Calderón. Asimismo se debatirá la posición de la ANCA respecto de la reelección y, lo más importante, se definirán estrategias para lograr que la ciudadanía, efectivamente, forme parte de todas estas discusiones y no se quede al margen.

En el reconocimiento de errores propios de la sociedad civil organizada (como el de creer que con la alternancia los gobiernos responderían a las agendas ciudadanas), existe una genuina preocupación para no dejar solos a los políticos sin una vigilancia estrecha y sin canales para una efectiva participación ciudadana. No podemos darnos el lujo de dejarlos solos otra vez en sus discusiones y debates, de dejarlos solos en la discrecionalidad y opacidad de sus negociaciones y, por lo tanto, de las decisiones que nos afectan. Por eso, habrá grupos ciudadanos como la ANCA que promoverán y exigirán procesos abiertos, incluyentes, participativos y transparentes: los políticos no estarán solos, aunque no les guste.

* Publicado en el blog del suplemento Enfoque del periódico Reforma.