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22.6.10

Pobre del pobre que al cielo no va

Es evidente que son vastísmos los temas y textos que podrían recogerse de nuestro querido Monsi. Este me pareció peculiar pues aborda uno de los tópicos de los que suele ocuparse este blog: la pobreza. Llegó a mis manos gracias a Daniela Rea.

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Por Carlos Monsiváis
El Universal
13 de diciembre de 2009



El refrán antiguo no ha perdido vigencia: “Pobre del pobre que al cielo no va,/lo friegan aquí, lo friegan allá” (En atención a la decencia de siglos puse “friegan” en lugar de “chingan”, como en la expresión original).

Esto se relaciona con los datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), que el 10 de diciembre da a conocer cifras a modo de plazas sembradas en dispositivos de exterminio.

23.12.09

El poder presupuestal de la maestra

Les comparto esta columna de José Antonio Crespo que escribió a propósito del presupuesto que controla el grupo político de Elba Esther Gordillo.

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El poder presupuestal de la maestra
José Antonio Crespo
Horizonte político
Excélsior 23/12/09

En un interesante reportaje del suplemento dominical Enfoque (13/XII/09), Sergio Aguayo y Alberto Serdán hacen un cálculo del presupuesto que en estos tres años de la administración calderonista han podido controlar la maestra Elba Esther Gordillo y su grupo político. Eso, a través de las múltiples instituciones que en este sexenio se han ofrecido a la maestra y que distribuye a discreción entre sus alfiles (como el ISSSTE, la Lotería Nacional, el Sistema Nacional de Seguridad Pública, o la subsecretaría de Educación Básica de la SEP). El cálculo que hacen los autores del presupuesto manejado por el grupo de la maestra en este gobierno es de 345 mil 785 millones de pesos (el monto podría ser muy superior, pero son estos los datos que gozan de plena certeza y confiabilidad).

Evidentemente se trata de una factura pagada por la pequeña ayuda que le brindó a Calderón su aliada, durante los comicios de 2006. No hablamos aquí del magnofraude al que se refirió Andrés Manuel López Obrador (y del que no hay demostración empírica), sino del hecho de que la maestra tuvo la capacidad de inclinar la balanza electoral a favor de Calderón, en virtud sobre todo del empate técnico que todas las encuestas reflejaban días antes de la jornada electoral, y que se comprobó en los resultados oficiales. En tal circunstancia, basta un número reducido de votos para que la balanza se incline. La ventaja oficial de Calderón sobre AMLO fue de menos de 234 mil sufragios: 0.56% de la votación total.

Así, los votos inducidos que pudo haber recibido Calderón, con rebasar los 234 mil, se convirtieron en factor determinante para su presunta victoria (presunta porque la documentación oficial no permite saber con certeza quién ganó). El respaldo de Gordillo a Calderón era público y notorio para el tiempo de las elecciones. De eso quedó un testimonio ilegalmente obtenido (una grabación), pero no por ello menos elocuente. Se trata de una llamada telefónica de la maestra al gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores, el día de la elección, en la que aquélla le comunica: “Vale más que ustedes se adelanten, si así lo deciden, con Felipe, para vender lo que tengan, el PRI ya se cayó… si van por azul vale más hablarle a Felipe y decirle algo, para no quedar mal… Vamos a sacar ahorita todo el voto ciudadano” (en realidad, el voto corporativo, agrego yo).

Hubo también otra llamada, al día siguiente, que registra que el gobernador tamaulipeco sí le hizo caso a Elba Esther, pues el entonces secretario de Comunicaciones, Pedro Cerisola, le reconoce: “(Estoy) muy agradecido; creo que te sobregiraste”. En esa llamada se revela también que Cerisola fue enlace entre su partido, el PAN, y otros gobernadores del PRI que resolvieron respaldar a Calderón, no sólo con votos, sino también con el reconocimiento de su incierto triunfo, para no exigir la apertura de paquetes (que como se quiera no iba a repercutir en beneficio del PRI). En todo ello se prefiguran algunos delitos electorales en que pudieron haber incurrido los gobernadores o el secretario (pero de lo cual ni siquiera hubo investigación, como corresponde al país de la impunidad).

No tenemos elementos para saber cuánto del voto corporativo de los gobernadores priistas fue a dar a las valijas de Calderón, pero sí tenemos indicios para saber cuántos votos del Panal, el partido de la maestra, pudieron haber sido emitidos a favor del candidato blanquiazul. Felipe recibió un millón 132 mil votos más que el PAN. La cantidad es algo menor a los votos que dejó de recibir el candidato del Panal, Roberto Campa: un millón 400 mil. Desde luego, no se puede inferir esa transferencia en automático, pues el candidato del PRI recibió dos millones de votos menos que su partido, algunos de los cuales deben haber favorecido, no sólo a Calderón, sino también a López Obrador (que captó dos millones de votos más que la coalición que lo postuló). Ricardo Raphael, en su libro Los socios de Elba Esther (2007), narra que, el sábado previo a los comicios, las encuestas del PAN apuntaban un triunfo de AMLO por un margen reducido. Pero que Calderón recibió una oferta de la maestra de 500 mil votos, lo cual comunicó a Juan Camilo Mouriño por teléfono. De ser así, cada uno de esos sufragios (que habrían sido determinantes para el resultado), nos habría costado (por la vía del presupuesto federal) al menos 750 mil pesos, más lo que se acumule durante el resto del sexenio. Bien por el PAN.

20.8.09

Preguntas

Pregunta El Universal en su columna Bajo Reserva de hoy 20 de agosto:

"¿Sabía usted que la Cámara le da a los diputados dinero para casas de enlace o de atención ciudadana, y que es “normal” desde hace años que con este recurso paguen la renta de sus negocios; se den el efectivo a sí mismos o a sus familiares, o financien sueldos de empleados? ¿Sabía usted que se considera “normal” que los presidentes de comisiones asignen puestos de asesores a familiares o cercanos para que les regresen una parte? ¿Sabía que cuentan con dinero para solicitar estudios o asesorías externas, y se ve como “normal” que la partida la utilicen para contratar amigos que posiblemente no entreguen trabajo alguno, o ya tienen el estudio terminado, casi siempre pagado por otra institución? ¿Sabía que se les dan algo así como 50 mil pesos para que entreguen sus informes anuales, y que es “normal” que muchos de ellos suban supuestos informes a su página de internet o emitan panfletos (ambas presentaciones son de bajísimo costo) y que con eso justifican el dinero? ¿Sabía usted que a un presidente de comisión se le entrega por mes una dotación de vales de comida para sus empleados, y que muchos de ellos —y esto se ve “normal”— no los entregan? ¿Sabía que los diputados presidentes tienen una “caja chica” para supuestos imprevistos, y que estos “imprevistos” siempre se dan, aunque haya que presentar facturas falsas o de gastos personales? ¿Sabía que incluso entre ellos se ha detectado que inventan viajes, y que se cobran? Esto no lo ha dicho una fuente a Bajo Reserva. Empleados, diputados, ex asesores, ex legisladores y otros han participado de esta lista de preguntas vergonzosas. Nadie, nos aseguran, está libre de culpa; no espere entonces que alguien lance una primera piedra".

Así es, sin importar el color.



Liga a la columna.

Liga a la imagen.

5.8.09

Culto a la razón

Ojalá les guste esta columna tanto como al autor de este blog.

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Culto a la razón
Sergio Aguayo Quezada
Reforma
5 de agosto de 2009


En memoria de Kristian Bernal.


Y sin embargo cambiamos. La tupida red de intereses creados tiene resquicios, por los que la razón cumple con su labor de zapa civilizatoria.

A lo largo de la semana pasada, Ignacio Alvarado y Evangelina Hernández publicaron en El Universal una investigación sobre los programas federales de subsidios al campo. Las revelaciones de que Procampo ha venido subsidiando a personas ligadas a los cárteles, a políticos y a parientes de poderosos fueron las que tuvieron el mayor impacto.

Pero, lo verdaderamente escandaloso, fue el mensaje sobre la inequidad y opacidad de los programas federales que benefician, principalmente, a los agricultores más ricos (acorde con www.subsidiosalcampo.org.mx, 1 por ciento de los beneficiarios de Procampo e Ingreso Objetivo han recibido el 23 por ciento del dinero de 1994 a 2008) y a entidades con agricultura de exportación. En resumen, las políticas oficiales no han mitigado la pobreza; han fortalecido la desigualdad en la distribución de la riqueza, porque han sido atrapadas por los grupos de interés político y económico que dominan al país.

La información es poder y la difusión del conocimiento muestra una saludable democratización. Hace más de una década ni siquiera conocíamos los ingresos de los presidentes, y ahora brotan por doquier los borbotones de cifras y nombres. Para que la información sea social y políticamente significativa debe ser procesada y traducida, lo que conduce a otra lección, dejada por la serie antes mencionada.

En el monitoreo de los programas federales de subsidio al campo, se ha conformado una alianza informal de académicos eruditos, organismos civiles comprometidos y grupos campesinos. Entre otros, Libby Haight y Miguel Pulido de Fundar, Víctor Suárez de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC) y Jonathan Fox de la Universidad de California, Santa Cruz; el equipo de Gesoc, los investigadores Antonio Yunez de El Colegio de México y Mauricio Merino y John Scott del Centro de Investigación y Docencia Económicas. Su mérito está en aprovecharse de la mayor transparencia en la información del gobierno federal para recuperar, analizar y ofrecer estudios bien fundamentados, con el propósito explícito de informar e influir en las políticas públicas.

También se advierte un cambio en las actitudes. En lugar de quedarse a esperar que algún funcionario iluminado rescate de las bibliotecas el producto de su trabajo, los académicos y activistas promueven su visión a los medios de comunicación. Con frecuencia tienen éxito, porque algunos medios están trascendiendo a ese periodismo arcaico basado en declaraciones y se arriesgan a invertir en reportajes sobre temas complejos y áridos. Es hasta cierto punto inevitable que los medios todavía busquen el ángulo más golpeador; el escándalo es un género gustador.

El impacto sobre la realidad es limitado, porque quienes gobiernan hacen lo posible por negar o evadir las realidades que les resultan incómodas; un ejemplo notable es Alberto Cárdenas, actual secretario de Agricultura. Lo hacen porque su formación es defectuosa y desigual y porque hay una resistencia enorme a reconocer los errores; en este caso los programas fueron mal diseñados y han estado mal instrumentados. Pero la razón de fondo está en esa barrera infranqueable, formada por la red de intereses creados, que han encontrado en el control de los presupuestos una forma de incrementar su riqueza. Y entre los guardianes más feroces de esta muralla estaría un buen número de gobiernos estatales, que se destacan por su ineficacia y opacidad.

Uno de los rasgos de la Ilustración fue la exaltación de la razón, porque con ella se desmontaría lo arcaico y se construirían la igualdad y la libertad. Los revolucionarios franceses llegaron al extremo de crear el culto a la razón y hasta se inventaron a una deidad femenina con ese nombre. Desde entonces, lo racional se ha convertido en el principal legitimador de la vida pública. Desafortunadamente, el ejercicio del poder frecuentemente se construye sobre la sinrazón, y Bárbara Tuchman, para demostrarlo, ha escrito un espléndido libro (The March of Folly: From Troy to Vietnam).

Vistas así las cosas, México está fracturado por el lugar que debe tener la razón. Quienes empujamos transformaciones a fondo nos aferramos al poder de convencimiento asociado al conocimiento sustentado en hechos y acontecimientos. Quienes se oponen recurren a diversos métodos que tienen, en su base, la defensa de los intereses creados. El cambio verdadero llegará cuando uno de los grandes partidos o las fuerzas sociales en construcción sustituyan, en el diseño de las políticas públicas, la adoración de la mediocridad y la mentira con el culto a la razón.


Colaboraron con esta columna Alberto Serdán Rosales y Stalin Muñoz. Incluí en mi página un estudio de Mauricio Merino y la liga a la página de Fundar.

www.sergioaguayo.org

3.8.09

Respuesta oficial ante el aumento en la pobreza

Pero vamos en la ruta correcta, parece decir el secretario de Desarrollo Social.

Eso sí: "Lo que procede es revisar los programas y las acciones de política social para reforzar lo que es eficaz y reformar lo que no está teniendo los resultados esperados", dice al final el secretario. Lo malo de esa promesa es que se ha escuchado tantas veces... y se han visto tan pocos resultados.

Veamos los argumentos de Ernesto Cordero, actual secretario de Desarrollo Social y, se rumora (cada vez con más fuerza), próximo secretario de Hacienda y Crédito Público.

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Los retos del desarrollo social
Ernesto Cordero Arroyo*
El Universal
3 de agosto de 2009


El último reporte elaborado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) muestra un duro escenario: 40.2% de los hogares viven en condiciones de pobreza patrimonial, de los cuales, 20.1% de los hogares están en pobreza de capacidades y 14.3% de los hogares se encuentran en pobreza alimentaria. Hoy, la pobreza sigue siendo uno de los principales retos a los que se enfrenta el país y es, sin duda, el que más lastima.

Como lo demuestran numerosos estudios, los choques económicos afectan sobre todo a la población más pobre. La crisis alimentaria que enfrentó el mundo durante 2008 ocasionó que los precios de la comida se elevaran considerablemente en todos los países, y México no fue la excepción. Esto, aunado al hecho de que las familias mexicanas destinan la mitad de todo su gasto a comprar alimentos, provocó una fuerte presión en el poder adquisitivo de las familias mexicanas. Esta presión se agravó ante los efectos de la crisis económica mundial, provocando un incremento en el número de personas que carecen de un ingreso suficiente para satisfacer sus necesidades básicas de alimentación, salud, educación y vivienda.

Frente a este duro escenario, el gobierno federal aumentó considerablemente, desde mediados de 2008, las transferencias a la población más vulnerable del país. Como lo demuestra el estudio realizado por el Coneval, ante la caída en el poder adquisitivo de las familias mexicanas, provocado por la caída del ingreso y el aumento en el precio de los alimentos, lo único que amortiguó dicha caída fueron las transferencias del gobierno federal. Así, Oportunidades creció 40.2% y las becas educativas aumentaron 48.6%.

El aumento en las transferencias económicas a través de programas del gobierno federal evitó que dos millones 600 mil mexicanos más cayeran en pobreza alimentaria. Lamentablemente, no existe política social que pueda reemplazar las pérdidas en el poder adquisitivo y de ingreso ocasionadas por la peor crisis económica de las últimas décadas. Por ello, estos incrementos no fueron suficientes para compensar, completamente, la reducción en el ingreso total de muchísimas familias.

Pobreza y marginación en México

En México, las mediciones de la pobreza están basadas, sobre todo, en el ingreso y en los precios. Atendiendo al innegable incremento en la canasta básica y a la disminución en el ingreso de millones de familias, se ha llegado a una precipitada conclusión: que la política social en el país ha fracasado.

No obstante, un ingreso bajo es solamente uno de los muchos rostros de la pobreza. Quienes la padecen luchan diariamente con otras cuestiones: la oportunidad de que sus hijos puedan estudiar, la posibilidad de tener atención médica cercana, el acceso a la electricidad, el tener una vivienda digna y un camino que permita el tránsito hacia otras comunidades y desde otras poblaciones hacia la propia. Algunos de estos factores también están contenidos en el estudio y son fundamentales para promover la equidad entre la población, reducir la marginación e impulsar el desarrollo humano. Estos factores son tan importantes para reducir la pobreza y la marginación como lo es cuidar el poder adquisitivo.

Por ello, además de incrementar las transferencias a la población en pobreza, el gobierno federal reforzó sus acciones en materia de desarrollo social. De este modo, programas como Oportunidades, Apoyo a los Adultos Mayores, Seguro Popular, Estancias Infantiles, Pisos Firmes, Opciones Productivas o Empleo Temporal ven más allá de la situación actual para romper el círculo intergeneracional de la pobreza.

Según el reporte del Coneval, la mayor parte de los indicadores que se refieren al desarrollo social del 20% más pobre de la población muestran mejorías en 2008 con respecto a las mediciones elaboradas en 2006. Por ejemplo, el número de personas que hoy gozan de cobertura médica gracias al Seguro Popular aumentó poco más de 80%; el número de personas de 65 años y más que no trabajan y que no reciben pensión y que ahora cuentan con un apoyo para comprar medicinas disminuyó en más de 20%; el porcentaje de la población mayor de 15 años que ahora ya sabe leer y escribir pasó de 79.2% a 82.1%; se empezó a ampliar el padrón de Oportunidades hacia las zonas urbanas, incorporando a 250 mil nuevas familias este año; y, al cierre de 2008, se habían colocado ya 743 mil pisos firmes en todo el país. Además, los indicadores de mortalidad infantil y materna, así como el de esperanza de vida han seguido mejorando.

Hacia el futuro

A la luz de los estudios presentados no es posible dejar de preocuparse, pero tampoco debe caerse en el desánimo. Lo que procede es revisar los programas y las acciones de política social para reforzar lo que es eficaz y reformar lo que no está teniendo los resultados esperados. En este sentido, resulta oportuno dar paso a un diálogo informado y responsable que promueva mejores prácticas pero que no ponga en riesgo los avances obtenidos. Es fundamental fortalecer el quehacer del gobierno en todos los niveles, federal, estatal y municipal para que los recursos y acciones lleguen a las familias que más lo necesitan. Es necesario también reafirmar el compromiso del gobierno federal con la transparencia y la rendición de cuentas y extender este compromiso a los estados y los municipios.

En el ámbito económico, y a pesar del cuidado puesto en los indicadores macroeconómicos, México no está exento de sufrir los embates de las crisis económicas mundiales. Por ello, resulta fundamental avanzar en la agenda de competitividad del país para detonar el crecimiento y generar los empleos que hacen falta.

Ante la magnitud de los retos que enfrentamos, la solidaridad de todos se vuelve indispensable; se requiere del compromiso de todos: del gobierno federal, de las autoridades estatales y municipales, del Poder Legislativo y de la sociedad organizada. Este es el momento de dar, de apoyar, de sumar, de construir un México en el que quepamos todos, un México más fuerte, más sólido; un México en el que todos podamos vivir mejor.

* Secretario de Desarrollo Social

28.7.09

Vivir y morir en la pobreza

Vivir y morir en la pobreza

En su edición de ayer lunes 27 de julio, El Universal nos presentó un panorama de cómo la crisis económica detona la violencia intrafamiliar en que mujeres y niños son las principales víctimas. Liliana Alcántara, reportera de ese diario, nos señala que "en plena crisis económica, las estadísticas de violencia intrafamiliar o doméstica repuntaron. Las denuncias anónimas por maltrato infantil que fueron reportadas y comprobadas por el DIF nacional aumentaron 35% entre 2007 y 2008" y advierte que "de continuar esta tendencia, al finalizar este año el total de las denuncias de mujeres agredidas se incrementará 28% con relación a 2008". Tales tendencias se observaron también durante la crisis de 1995.

En su reportaje, Liliana nos comenta que "el Centro de Atención de la Mujer en Guadalajara, Jalisco, recibió 66 denuncias de violencia doméstica de enero a junio, 60% de las cuales tuvieron su origen en dificultades económicas [y] la organización civil Visión Mundial México realizó una encuesta entre 2 mil 769 niños de Guerrero y Oaxaca para conocer los niveles de violencia en el hogar y los primeros datos indican que 17% de ellos aseguraron ser golpeados por sus padres. En 62% de esos casos, los padres están desempleados".

"Clara Jusidman, especialista en política social y presidenta de Incide Social, explicó que las crisis económicas ocasionan abandono, aumento de las adicciones y mayor violencia al interior de las familias, debido a que quienes las encabezan canalizan de esa manera su frustración ante el desempleo y las dificultades de proveer y cubrir las necesidades del hogar y de sus integrantes. [...] Jusidman dijo que aunque la violencia es un fenómeno cultural, aquella se exacerba cuando hay una crisis porque 90% de la población depende económicamente de su empleo y el modelo económico ha generado también un agotamiento de otras alternativas de escape con las que antes contaban las familias como la migración y el mercado informal".

Esta es sola una dimensión de las consecuencias que traerá la crisis de 2008-2009-¿2010? y que apenas se ha visto reflejado en el incremento de la pobreza según nos informó el Coneval hace unos días. Como bien señala Julio Boltvinik, "lo peor de este diagnóstico, es su pronóstico": la magnitud de las consecuencias de esta crisis económica es incierta para las personas que verán disminuidas su calidad de vida.

Como puede verse en las siguientes gráficas, la crisis de 1995 refleja un enorme retroceso en la superación de la pobreza y ello podría repetirse ahora. Más aún, como señalamos en este blog en febrero de 2009 "visto en millones de personas, la pobreza es el reflejo de un fracaso mexicano del siglo XX (como dijera Macario Schettino) que debemos, principalmente, al PRI y a su visión patrimonialista, clientelista y corrupta del nacionalismo revolucionario. La debemos también a las ambiciones personales y a las oportunidades perdidas, así como a la ausencia de políticas basadas en evidencias y más bien basadas en el dogma o, más comúnmente, al clientelismo y la corrupción".

"Visto como porcentaje de la población, la pobreza se ha “administrado”; pero, en términos absolutos, la tarea no está hecha: la vida de cada persona es tan importante, que el número de personas que han vivido en México en pobreza (al acumularse en millones sin reducirse significativamente en todo este tiempo) no puede sino darnos vergüenza y empujarnos a actuar. Sin autocomplacencias. Creo que se necesita, y lograr que la sociedad y las personas tengan una vida digna –en el ejercicio pleno de sus derechos– hay que hacerlo posible".

Tan sólo en 1992 había 18.5 millones de personas viviendo en la miseria, ahora son 19.5 millones en 2008; en 1992 había 46.1 millones de personas viviendo en pobreza y ahora en 2008 hubo 50.5 millones de pobres. En 1950, medio siglo atrás, México tenía 16.7 millones de personas viviendo en la miseria y 23.9 millones viviendo en pobreza.

La crisis que se viene nos afectará a todos, pero, sobre todo, a quienes viven en la pobreza y que serán vapuleados una vez más. Mientras tanto, en la respuesta oficial, a cargo del secretario de Desarrollo Social, Ernesto Cordero, el aumento en la pobreza "es sólo un bache".

(haga clic sobre la imagen para agrandarla)

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Finalmente, la revista Contralínea ha sido todo un referente por sus reportajes e información relacionada con la pobreza y la marginación en México. Su trabajo ha sido reconocido internacionalmente por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la agencia de noticias Inter Press Service (IPS). Recupero este testimonio realizado en 2007, que retrata y pone rostro a las cifras que hemos mencionado en este espacio, lo recomiendo ampliamente:


Sintoniza Cochoapa el Grande, Guerrero en News Online




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POBREZA EN MÉXICO 1950-2008

Datos y Cálculos:
* Pobreza 1950–1989, Székely, M., 2005, “Pobreza y desigualdad en México Entre 1950 Y El 2004”, Serie Documentos de Investigación, Sedesol: México, julio de 2005, p.15
* Pobreza 1992–2008, Coneval, 2009

Gráficos: Alberto Serdán, 2009

27.7.09

Nadar sin traje

Y de seguir igual, estaremos con el riesgo de quedarnos con el traje del emperador de manera permanente.

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Nadar sin traje
Denise Dresser
Reforma
27 de julio de 2009

Cuando baja la marea nos enteramos quién no trae puesto el traje de baño, escribe Tom Friedman sobre el poder revelatorio de las crisis económicas. Y vaya que la actual desnuda a México. Un país donde 50.1 millones de personas están oficialmente bajo la línea de la pobreza y 19.5 millones no tienen dinero suficiente para comer. Un país capaz de producir una de las fortunas más grandes del mundo junto con tantos que sobreviven con 707 pesos al mes. Un país que descendió dos lugares más para quedar en el sitio 32 de 48 lugares en el índice global de competitividad. Cada vez más rezagado, cada vez más rebasado, cada vez más aletargado, cada vez más pobre. Nadando sin traje en mar turbulento donde sólo las economías capaces de crecer y competir podrán mantenerse a flote.

Durante décadas el petróleo funcionó como salvavidas. Ocultó la desnudez y tapó los defectos y financió el letargo. México logró nadar de muertito, sin verse obligado a patalear más fuerte o a dar brazadas más rápidas que otros nadadores en el mar de los mercados emergentes. Pero ahora comenzamos a descubrir lo que la bonanza petrolera sumergió: nuestra dependencia de un recurso natural no renovable cuya producción va en picada; nuestra dependencia del mercado estadounidense cuyos consumidores se baten en retirada; nuestra dependencia de las remesas cuyo envío cae mes tras mes. México ha sido incapaz de construir motores internos que desaten el dinamismo económico, alienten la inversión, promuevan el empleo o alcen la marea lo suficiente para que los pobres logren montarse sobre ella.

Y la culpa no es exclusivamente de Felipe Calderón o del Programa Oportunidades o de la política social o de la crisis financiera estadounidense o de la caída en las exportaciones automotrices o del alza en el precio de los alimentos. El problema fundamental está en otra parte. En un modelo que privilegia el mantenimiento del corporativismo por encima del crecimiento económico; que enfatiza la distribución por encima de la innovación; que genera incentivos para el crecimiento de la economía informal en vez de reducir su tamaño; que premia clientelas en lugar de construir ciudadanos. Un esquema post-revolucionario creado para repartir en vez de producir. Un sistema de cotos reservados y monopolios avalados y sindicatos apapachados y mercados distorsionados. Un arreglo a través del cual se subsidia de manera creciente a los pobres pero no se generan condiciones para que dejen de serlo.

Como lo explica el libro editado por Santiago Levy y Michael Walton, No Growth Without Equity? Inequality, Interests and Competition in Mexico, la razón del rezago se halla en la persistencia de intereses que han logrado bloquear cambios que harían más productiva y eficiente a la economía mexicana. En la supervivencia de tiburones hambrientos, acostumbrados a vivir de las rentas petroleras, del gasto público, de la riqueza que el Estado mexicano reparte pero no logra multiplicar. En lo que la frase de un experto del Colegio Mexiquense resume: "Los primeros graduados de Oportunidades entran a un mercado laboral deprimido. Felicidades; están educados, alimentados y no hay trabajo".

Y no hay trabajo porque no hay crecimiento económico. Y no hay crecimiento económico porque no ha sido el objetivo principal para la clase política. Por ello se ahonda la distancia entre México y los demás. Por ello la doceava economía del mundo no ha logrado sacar a una quinta parte de su población de la miseria. Según el último estudio elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad -México está rezagado 26 por ciento en un sistema de derecho confiable y objetivo; 32 por ciento en el manejo sustentable del medio ambiente; 21 por ciento en la existencia de una sociedad incluyente, preparada y sana; 18 por ciento en cuanto a un sistema político estable y funcional; 22 por ciento en sectores productivos de clase global; 20 por ciento en gobierno eficaz y eficiente; 28 por ciento en sectores económicos es vigorosa competencia. Cifras contundentes. Cifras dolorosas. Cifras innegables que se suman a las reveladas por el INEGI y el Coneval que nos pintan de cuerpo entero, hambrientos, pobres, envejecidos. Cifras de un país que necesita remodelarse con urgencia, transformarse con rapidez, fajarse el traje de baño y nadar con vigor.

Nadar de pecho como lo ha hecho Colombia al promover la reelección legislativa y la rendición de cuentas; nadar de mariposa como lo ha hecho Malasia al convertir la construcción de infraestructura en primera prioridad; nadar de crawl como lo ha hecho Brasil, la economía más pujante de la región por su capacidad de atraer la inversión extranjera; nadar al ritmo de Corea del Sur por el énfasis que ha puesto en la educación y la tecnología de punta. Lo que México ya no puede ni debe hacer es seguir flotando. Seguir perdiendo el tiempo. Seguir ignorando su desnudez. Seguir pensando que no es necesario replantear los fundamentos de su economía. La marea ya bajó y atrapó al país sin traje pero con 5 millones de pobres más.

17.6.09

¿Otro parteaguas?

Dentro del debate sobre la anulación del voto, les comparto esta columna que habla sobre un fenómeno del cual es necesario estar pendientes: el relevo generacional en la defensa de la democracia.


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¿Otro parteaguas?
Sergio Aguayo Quezada
Reforma
17 de junio de 2009


Pese a sus detractores, el movimiento anulacionista sí está teniendo resonancia y, de cumplirse varias condiciones, puede transformarse en otro parteaguas de la transición.

Entre las críticas más frecuentes a la iniciativa de anular el voto está su atomización y la falta de propuestas concretas. Con ese diagnóstico se le pronostica una vida efímera. Para Javier Corral, además de "ineficaz", es contraproducente para la democracia (El Universal, 9 de junio); para Benito Nacif es como el "mensaje en una botella, sin destinatario ni remitente" (Excélsior, 11 de junio); y José Woldenberg lo considera, hasta el momento, una "falacia de principio a fin" (Proceso, 31 de mayo). Se trata de inquietudes que no han tomado en cuenta factores como los que menciono a continuación.

Para empezar, los votos anulados sí tienen un efecto jurídico y político. En su columna del 10 de junio para El Universal, Mauricio Merino llamó la atención sobre un aspecto básico: "Mientras más votos nulos haya, mayor será la votación total emitida. Y es este dato (todos los votos emitidos, sin excepción) el que sirve para calcular el porcentaje que deben obtener los partidos emergentes que quieren quedarse en la contienda". Aunque el Instituto Federal Electoral no se ha pronunciado al respecto, esta interpretación significa que un ancho caudal de votos anulados incrementará las exigencias para los partidos que luchan por preservar el registro. Con suerte nos libramos de los más nocivos.

Para apreciar mejor el impacto de este movimiento es necesario recordar el matrimonio de conveniencia entre izquierda y derecha a favor de elecciones confiables. Cuando en 1986 el PRI de Miguel de la Madrid cometió un fraude en Chihuahua, Luis H. Álvarez inició una huelga de hambre de 40 días que provocó un consenso inédito entre las principales fuerzas opositoras. Heberto Castillo visitó a don Luis y le propuso un entendimiento para pelear unidos por el respeto al voto y la sociedad se unió tras esta exigencia, lo que forjó una movilización que permitió la alternancia en Los Pinos en el 2000.

Ese matrimonio terminó en divorcio debido a la ofensiva de Vicente Fox contra Andrés Manuel López Obrador y a las campañas negativas del calderonismo. Es saludable la separación entre izquierda y derecha, pero los cambios que el país exige se lograrán con mayor facilidad si los opuestos llegan a acuerdos en torno a una agenda aceptable para ambos. La degradación de la política ha llegado a tales niveles, que estamos en el umbral de un nuevo tipo de entendimiento entre corrientes sociales de diverso corte ideológico, y ello podrá apreciarse después de las elecciones.

Si considero realista esta posibilidad es porque simultáneamente está ocurriendo un recambio generacional. Quienes peleamos contra la represión y por la limpieza del voto tuvimos éxitos, fracasos y errores. Una de las equivocaciones más graves fue creer que la alternancia traería como resultado mejores gobernantes, el respeto a nuestros derechos, la protección del medio ambiente, la mejoría en la distribución del ingreso y en la seguridad... ¡Qué ilusos fuimos!

La principal fuerza tras el movimiento anulacionista está en jóvenes insatisfechos con el tipo de democracia que les entregamos. Si su energía es respetada y entendida por nuestra generación, se oxigenará nuestra marchita democracia, porque me parece ilógica la beatificación del voto que están haciendo partidos y analistas. El voto es sólo una etapa en la construcción de una democracia que reduzca la corrupción, la impunidad y la inequidad. Que no lo esté logrando se debe, en buena medida, a que los partidos se convirtieron en lastre, en obstáculo, para la democracia.

El Instituto Federal Electoral ya está reconociendo el protagonismo de los jóvenes. Este miércoles 17 de junio en las tres mesas que organiza sobre la utilidad del voto estará presente un joven. En el otro extremo está la reticencia de los partidos que hacen lo posible por evadir compromisos serios en torno a los cambios que estamos esperando.

Si la movilización anulacionista logra superar su diversidad y articularse en torno a una agenda con demandas concretas, es posible que trascienda la jornada electoral y se transforme en una movilización social inédita que se enfrentará a dirigencias partidistas determinadas a defender sus enormes privilegios. Será una batalla feroz que bien podría convertirse en otro parteaguas de nuestra prolongadísima transición. Pero tal vez mi lectura peque de optimismo y el movimiento tenga una corta vida y continuaremos encadenados al pesimismo.

En todo caso, cuando lo existente se hace insoportable, es necesario encontrar motivos para la esperanza. Anular el voto es un reto lanzado por los jóvenes; el autor de esta columna se da por notificado y se declara dispuesto a contribuir al inevitable relevo de las generaciones. Tal vez ellos puedan culminar una transición que hemos sido incapaces de lograr.

16.3.09

¿Cómo empezó todo?

¿Cómo empezó todo?

Aprovechamos este lunes de puente para hacer una recapitulación de cómo empezó la crisis en la que estamos. Para ello echaremos mano de Macario Schettino para un primer acercamiento.


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Otra vez
Macario Schettino
Economía 2.0
Blog de El Universal, 16 de marzo de 2009


(...)

1. El origen de la crisis es un exceso de consumo en los países industrializados, específicamente en Estados Unidos, pero no sólo ahí. Ese exceso de consumo resulta de una reducción en el ahorro de los hogares y un incremento en su deuda. En ambos casos, esto ocurre porque las tasas de interés fueron muy bajas por mucho tiempo. Sin duda, hay una causa más profunda, que es una tendencia excesiva a consumir que por décadas hemos asociado al capitalismo, y más concretamente, a la versión estadounidense del capitalismo.

2. Las tasas de interés fueron muy bajas en Estados Unidos, por demasiado tiempo, debido a dos intervenciones del Estado. Por un lado, la Reserva Federal, que decidió mantener la tasa baja para impedir una mayor recesión en 2001, especialmente después del ataque a las torres gemelas. Por otro, el gobierno chino, que para mantener su moneda subvaluada optó por colocar buena parte de los dólares que obtenía por exportaciones en bonos del gobierno de Estados Unidos, provocando una caída en la tasa de interés que estos pagan. Estos dos fenómenos provocaron tasas de largo plazo muy bajas para las hipotecas.

3. Hay una tercera intervención del Estado que es relevante, y es la decisión de promover la adquisición de vivienda incluso entre personas que normalmente no calificarían para créditos hipotecarios normales. Estas personas son las que después se calificarían como “sub-prime”.

4. A esta decisión impulsada desde el gobierno se suma pronto la codicia, que lleva a otorgar créditos ya no sólo a quienes normalmente no calificarían, sino a quienes nunca debieron recibir un crédito. Se trata de los clientes “ninja” (no-income, no-job, no-assets, es decir, sin ingreso, trabajo o activos).

5. Pero esta irresponsable acción no es la única. En la lógica iniciada en los años 80 de multiplicar la utilidad de los instrumentos financieros, se crearon dos instrumentos después del 2000 que se convirtieron en aceleradores de la “burbuja”, y por lo tanto de la crisis. Por un lado, los Credit Default Swaps, (CDS), instrumentos que funcionan de manera muy parecida a un seguro de vida, pero en este caso asegurando el pago de una deuda. A diferencia de lo que ocurre con los seguros de vida, en los que es fácil saber la probabilidad de que alguien muera con base en su edad y hábitos, simplemente no tenemos información acerca de la probabilidad de que alguien no pague una deuda. En consecuencia, a estos CDS no se los podía poner precio adecuadamente. En otras palabras, en lugar de reducir el riesgo, estos CDS lo incrementaban.

6. El otro instrumento fue la construcción de paquetes de créditos inmobiliarios que, a diferencia de lo que se hacía antes, no incluían créditos identificables, sino pedacitos de diferentes obligaciones, con muy diferentes niveles de riesgo, por lo mismo, con la misma dificultad de asignarles precio que los CDS.

7. El inicio de los problemas puede fecharse a mediados de 2006, cuando la caída en el mercado inmobiliario empieza a notarse en los precios de las casas. Para mediados del año siguiente, las inmobiliarias casi-públicas Fannie Mae y Freedie Mac ya estaban en serias dificultades. Pocos meses después, fue Bear Stearns la empresa que entró en dificultades, pero el gobierno de Estados Unidos decidió asumir los costos, para evitar mayores problemas. En septiembre pasado, frente a una situación similar, en una empresa mucho más grande, Lehman Brothers, el mismo gobierno decidió dejarlos quebrar, ante la duda de si estarían fingiendo para estafarlo. No estaban fingiendo, y la crisis que tanto se había pospuesto dio inicio.

Como puede verse, hay en esta crisis muchos elementos, ninguno de los cuales debería considerarse como la causa única, porque no la hay. Se puede culpar al capitalismo, orientado a la ganancia y el consumo; o se puede ir más lejos y culpar al capitalismo estadounidense, que es todavía más proclive al consumo mencionado. Se puede responsabilizar a la codicia de los financieros, pero igualmente a la irresponsabilidad de los gobiernos.

La crisis es producto de una combinación, tan desafortunada como quiera, de esa proclividad por el consumo, sumada a tasas de interés demasiado bajas, que nunca actuaron como señales porque los gobiernos no las dejaron, produciendo una inmensa burbuja. En ella, había personas especialmente vulnerables, que no deberían haber recibido créditos porque no tenían como pagarlo, pero también había instituciones financieras que otorgaron créditos que no deberían haber otorgado, pero que además luego revendieron, enmascarándolos en paquetes hipotecarios que no permitían evaluar adecuadamente el riesgo.

Una vez estallada la crisis, ya no puede corregirse lo anterior. Dicho de otra manera, lo perdido está perdido, y nada de lo que hagamos ahora puede reducir la pérdida, pero sí incrementarla. Mientras más tarda uno en resolver un problema financiero, mayor será éste. Nunca será menor. El límite inferior del costo de esta burbuja es de 20% del PIB de Estados Unidos (cosa de 3 millones de millones de dólares), pero ya lo dejamos atrás hace un par de meses. Ahora debemos estar en un costo mínimo de 4 trillones. Eso va a costar el rescate del sistema financiero estadounidense, que es el rescate del ahorro de ese país, y de la estabilidad financiera mundial. Una vez realizado ese rescate, sea a través de la nacionalización temporal de los bancos o de la creación de un banco “malo”, similar al Fobaproa nuestro, ya podrán funcionar los paquetes de estímulo que tantos gobiernos han arrancado, hasta ahora sin éxito.

12.3.09

Las candidaturas externas

Las candidaturas externas

Este blog se presenta como uno que no tiene fines partidistas, pero eso no quiere decir que su autor no tenga postura política. Tiene una muy clara en favor de la transparencia, la rendición de cuentas, la democracia, la igualdad sustantiva, la justicia social, los derechos humanos: los derechos civiles y políticos, y los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales.

También el autor está a favor de la diversidad que navega con la bandera de "estar de acuerdo en el desacuerdo, de estar de acuerdo en ir en desacuerdo" (como diría Café Tacvba); de lograr la unidad y el bienestar respetando las diferencias e impulsando la igualdad de derechos. El reto de resolver esta paradoja es enorme, pero se puede y en esas estamos.

Este rollo sirve para explicar el por qué de este post, que tiene como propósito compartir una perspectiva respecto de los candidatos externos. Es decir, ciudadanas y ciudadanos que no se identifican con partido político alguno, pero que tienen una postura política definida y que en ocasiones buscan aspirar a algún cargo público bajo las siglas de algún partido (así son las reglas de la democracia mexicana: no hay espacio para l@s candidat@s independientes).

Por ello les comparto una columna de Sergio Aguayo, quien aborda esta perspectiva, y en la sección de Los Chicotes (al final del post) aparece la propuesta de Jacqueline L’Hoist Tapia, una pre-candidata a la Asamblea del DF en el distrito 31 de Coyoacán, Distrito Federal, a quien tengo el privilegio de conocer personalmente, de quien reconozco su valentía por meterse a la política, y a quien, al igual que numerosas organizaciones apartidistas y defensoras de derechos humanos, recomiendo ampliamente por su honestidad, congruencia y trayectoria (valores que no hacen cómoda la travesía por la política). Ojalá la clase política se renueve con gente como Jacqueline y ojalá los partidos abran espacios a estas expresiones ciudadanas.


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Los externos
Por Sergio Aguayo Quezada
Publicado en Reforma el 11 de marzo de 2009

La teoría política puede ser como el bisturí que abre el cuerpo social para escudriñar sus entrañas. Con ese supuesto reviso la crisis de representatividad de los partidos, y la posible función terapéutica de los candidatos externos.

Entre los asuntos abordados por los teóricos de la transición a la democracia está el papel de los partidos. No hay, por supuesto, acuerdo entre ellos. Mientras que clásicos como Guillermo O’Donnell y Philip Schmitter aseguran que los partidos tienen su “momento heroico”, su protagonismo máximo, cuando se consolida la democracia, los estudiosos de la “tercera ola” sostienen que, en México, tuvieron un papel fundamental desde los inicios de una transición que se eterniza.

Su importancia vino de que el régimen priista respondió a las movilizaciones sociales de protesta fortaleciendo a los partidos. Reflexiónese en lo siguiente. Las movilizaciones estudiantiles y las insurgencias armadas de los años sesenta y setenta se hicieron fuera de los partidos y, sin embargo, el régimen respondió con la Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procedimientos Electorales (LOPPE) de 1977 pensada para favorecer a los partidos de múltiples formas; una de ellas conectándolos a las tuberías del subsidio público (el chisguete ser haría torrente a partir de 1987).

Los partidos de oposición aceptaron los términos de la LOPPE porque, con todas sus limitaciones, se beneficiaban y porque, ante el poder del régimen, era eso o nada. Se asentó así un gradualismo extremo que metió a los movimientos opositores en la altamente regulada arena electoral. Y por el camino pacífico y de las instituciones se fue la transición.

Lo negativo es que las instituciones no funcionaron de acuerdo a lo que dicta la teoría de las transiciones. La ley también santificó a los partidos calificándolos como entidades de “interés público”; pero en lugar de honrar su título, se han dedicado a acumular descrédito. Paro los lamentos y reoriento el análisis: ¿en dónde estuvo el error? ¿en qué momento se dio la involución? Adelanto algunas hipótesis.

Cuando los partidos empezaron a recibir los beneficios de la apertura no supieron, pudieron o quisieron incorporar a plenitud las agendas y propuestas de los movimientos que hicieron posible el cambio. Y no lo hicieron, pienso, porque muy rápidamente sufrieron los efectos negativos del financiamiento público. El 28 de febrero de 1978, el PAN de Chihuahua publicó un desplegado condenando a la flamante LOPPE: decían que con el “subsidio a los partidos políticos” la LOPPE buscaba “extender la corrupción a los demás partidos políticos”. ¡Cuánta sapiencia! ¡Cuánta clarividencia!

Con el goteo de subsidios se convirtió en ríos de dinero, crecieron las burocracias decididas a controlar presupuestos y a monopolizar el acceso a cargos públicos excepcionalmente bien pagados. En esas condiciones, a los partidos se les quitaron las ganas de incorporar a ciudadanos independientes; representan una competencia incómoda por cargos apetecibles que blindan al beneficiario contra carestías y otras desventuras. Cuando invitan a personas u organizaciones es con la intención de cooptarlas y meterlas en su lógica. El menosprecio a la autonomía se ha extendido a cualquier cargo que ejerza presupuesto, incluidos los organismos públicos autónomos.

Según algunas tradiciones populares, cuando los parientes cercanos fornican y tienen descendencia, ésta puede nacer con cola de cerdo u otras malformaciones. El incesto en la clase política se manifiesta en que los ex opositores incorporaron, a su forma de actuar y pensar, los usos y costumbres del antiguo régimen; de ahí su tolerancia al fraude y la corrupción, a la impunidad y la desigualdad.

¿Mejoraría la situación si los ciudadanos independientes tuvieran más acceso a los cargos públicos? No necesariamente, o para ser más preciso, no bajo las condiciones o reglas actuales. Después de todo, al retroceso que padecemos también contribuyeron los organismos civiles y los ciudadanos que no supieron cómo manejar las reglas de la alternancia. Recuerdo claramente cuando el gremio de compañeras y compañeros de la sociedad civil declaraban la muerte civil a quienes respondían al reclamo de la vida pública. Se les condenaba porque al entrar a la política perdían su virginal pureza; profecía facilitada en la medida en la cual él o la intrépida se enfrentaban solos a la jauría de partidos.

Más ciudadanos en cargos públicos no significa una metamorfosis milagrosa; sí una oxigenación de lo existente, siempre y cuando se apegue a reglas diferentes. Y por el momento los mecanismos no son los apropiados. Las candidaturas independientes están prohibidas por la ley, y las externas son un retoño contrahecho. Según los documentos básicos de los ocho partidos con registro, cinco de ellos ni siquiera contemplan las candidaturas externas. Sólo las incluyen Convergencia, el Partido de la Revolución Democrática y el Partido Socialdemócrata (saco a este último de la lista porque su destino es tan problemático que ni con una legión de externos se salva).

El PRD los tiene pero les impone el candado de que podrían competir contra los candidatos internos en una primaria; un principio de equidad que pasa por alto las distorsiones creadas por las tribus y el corporativismo al interior del PRD. Los más generosos en letra y espíritu son, al día de hoy, los de Convergencia.

Pese a todo, diferentes organismos sociales están decididos a intentar acuerdos con los partidos para impulsar a candidatos ciudadanos externos. Como siempre, el movimiento feminista va a la vanguardia junto con organismos que entienden lo necesario de cerrar una brecha entre partidos y sociedad que tiene sumido al país en el subdesarrollo político, y muy lejos del desenlace previsto por los teóricos de la transición.

Esta columna se benefició de los trabajos sobre la transición mexicana de José Antonio Crespo, Todd Eisentdstat, Soledad Loaeza, Lorenzo Meyer, Kevin Middlebrook y Reynaldo Ortega.

La Miscelánea
A propósito del Día Internacional de la Mujer quisiera reconocer los múltiples aportes femeninos a la construcción de la democracia. Sanjuana Martínez, por ejemplo, es una periodista que ha investigado la pederastia, la violencia de género, el terrorismo y el crimen organizado. Por su compromiso con los principios sigue pagando las consecuencias; al menos reconozcamos todo lo que ha hecho para cambiar a México.




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Los chicotes

En esta sección procuraremos dar voz a las inquietudes que lector@s amablemente me hacen llegar para su publicación en este blog.



Una ciudadana con propuesta para el DF

Dice Jacqueline:

"Mi propuesta:

Quiero promover la vigencia de los derechos de los niños y las niñas, de los y las jóvenes y de las mujeres, principalmente.

Quiero promover la participación ciudadana en la vida pública de la ciudad , romper el cerco de gobernantes que no escuchan, quiero construir puentes de interlocución, promoviendo mecanismos de deliberación y consulta que sí funcionen.

¿Porqué quiero ser asambleista del DF?

Porque ahí se toman decisiones. Se define el presupuesto, se aprueban Leyes que pueden afectar o beneficiar a la ciudadanía.

Porque quiero hacer una diferencia, basada en mi trayectoria y mi experiencia y porque tengo propuestas y sé como impulsarlas y porque voy a rendir cuentas."

La fecha de la elección es el 15 de marzo.

Para conocer más de esta propuesta:
Página de Jacqueline L'Hoist Tapia

Para sumarse:
http://www.propuestacivica.org.mx/envioEmail/

Página de Propuesta Cívica APN
http://www.propuestacivica.org.mx

28.2.09

Clarificando términos

Algunas nociones básicas

Ante algunas peticiones para aclarar lo que es el postmodernismo, les comparto estas definiciones básicas (e imágenes) tomadas completamente de:

Media Studies 180 Hunter College, Sections 102, 103
http://mediastudieshunter.blogspot.com/2005/10/clarification-of-terms-postmodernism.html


"Someone asked about Postmodernism and Modernism; while both are cultural movements difficult to condence into a few sentences, I have boiled them down here...".

"...Both are artistic movements in culture, new ways of viewing culture; modernism is characterized by the shift from agricultural to industrial society. Modernist view of culture: was rooted in the idea that "traditional" forms of art, literature, social organization and daily life had become outdated, and that it was therefore essential to sweep them aside and reinvent culture. Modernism encouraged the idea of re-examination of every aspect of existence, from commerce to philosophy, with the goal of finding that which was "holding back" progress, and replacing it with new, and therefore better, ways of reaching the same end. In essence, the Modern Movement argued that the new realities of the 20th century were permanent and imminent, and that people should adapt their world view to accept that what was new was also good and beautiful".

"Postmodernism is cultural movement that came after modernism, also it follows our shift from being a industrial society to that of an information society, through globalization of capital. Markers of the postmodern culture include opposing hierarchy, diversifying and recycling culture, questioning scientific reasoning, and embracing paradox. Postmodernism is a term applied to a wide-ranging set of developments in critical theory, philosophy, architecture, art, literature, and culture, which are generally characterized as either emerging from, in reaction to, or superseding modernism. In music for example, “pomo” music contains characteristics of postmodern art-- eclecticism in musical form and musical genre, and often combines characteristics from different genres, or employs jump-cut sectionalization (such as blocks). For example, a Gwen Stefani song which references musical “Fiddler On the Roof” or a hip hop song that samples an older song is considered Postmodern. In the horror movie Scream, when the characters reference other horror movies, it is postmodern. “Pomo” tends to be self-referential and ironic".

"Postmodern style is often characterized by eclecticism, digression, collage, pastiche, and irony. Postmodern theorists see postmodern art as a conflation or reversal of well-established modernist systems, such as the roles of artist versus audience, seriousness versus play, or high culture versus kitsch".





(Bart Simpson, in a postmodern twist, referring to Nirvana's Nevermind album cover)

5.2.09

La regeneración

Ahora damos un pequeño giro. En medio de la precariedad económica, los partidos políticos se empeñan en mostrar su pequeñez al despilfarrar dinero de los contribuyentes. Mientras, el gobierno se recetó un incremento 112 por ciento en su presupeusto para la publicidad gubernamental. Estos y otros temas son explorados por Sergio Aguayo en su columna que apareció este miércoles en el diario Reforma.


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La regeneración
Sergio Aguayo Quezada
Reforma, 4 de febrero de 2009


Las crisis exhiben lo viejo y caduco, y abren resquicios para la regeneración. El momento es ideal para que los partidos se lancen a demoler su imagen de mezquinos y mediocres.

La ley alucina cuando asegura que los partidos son entidades de "interés público". Un indicador es el dinero público que reciben y gastan. En el 2006 votamos por Presidente, senadores y diputados, y los partidos recibieron 4 mil 171 millones del erario público, dos terceras partes de los cuales terminaron en las arcas de los dueños de la radio y la televisión. En el 2009, únicamente se votará por diputados y los partidos se llevarán 3 mil 633 millones. El ahorro de 538 millones es engañoso porque, según la nueva ley electoral, no pagarán nada por la transmisión de los spots. Por tanto, tendrán más liquidez a su disposición.

¡Ya irrumpieron!, ¡ya llegaron!, los spots de los partidos y del Instituto Federal Electoral (IFE). Con el entusiasta respaldo de los medios electrónicos vienen decididos a remoler paciencia y vesícula biliar. No son uno ni dos, sino entre 23 y 25 millones los mensajes que se transmitirán de aquí a finales de junio. Por lo visto hasta ahora, vienen cargados de frases irrelevantes, caritas sonrientes, promesas irreales, tonadas pegajosas. Pocos mensajes útiles, escasos los diseños innovadores.

Y el dinero en efectivo, ¿cómo lo gastarán? Una tajada considerable servirá para pagar burocracias y mimar dirigencias. Otra porción generosa la dedicarán a reclutar, de manera temporal, a los promotores del voto, y a pagar los mítines y las banderolas de plástico. Finalmente, una asignación generosa irá a regalos, muchos regalos, para ese México pobre acostumbrado a entregar su tiempo (y bajo ciertas condiciones su voto) por estímulos materiales.

Según diversas encuestas, en las elecciones del 2000, entre el 4.7 por ciento y el 26.1 por ciento del electorado se sintió presionado o recibió algo de valor a cambio de sus votos. Antes de las presidenciales del 2006 un estudio auspiciado por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) estimaba que serían entre 2 y 4 millones los votantes pobres que recibirían ofertas de compra o coacción del voto. Después de los comicios, Alianza Cívica dio a conocer una encuesta (no representativa) según la cual el 10 por ciento de los entrevistados aseguró que los programas sociales habían sido utilizados para comprar o coaccionar el voto.

El corporativismo mantiene su energía y vivacidad; sobrevivió al colapso del presidencialismo porque se resquebrajó en miles de organizaciones controladas por líderes y lideresas que llevan algo de esperanza al pobrerío. La alternancia no construyó ciudadanía, fortaleció al país de pedigüeños. Sólo falta el o la académic@ que elabore una antropología de la dádiva electoral para complementar a los clásicos de la cultura de la pobreza.

De cuando en cuando me pregunto, ¿para qué sirve escribir críticamente?

Hacerlo en el viejo régimen tenía un sabor de riesgo y aventura; era imposible anticipar la reacción de políticos con ego sensible y mano pesada. Ya en la alternancia, se requiere paciencia y resignación; a los políticos se les endureció tanto la piel que ante los señalamientos, aun los mejor fundados, reaccionan con diversas modalidades del silencio y/o el cinismo.

A veces les da por organizar foros de oropel que en un santiamén desaparecen de la memoria. Son también maestros en hacerse los disimulados cuando surgen opiniones incómodas; como Manlio Fabio Beltrones quien, según Reporte Índigo, ni aplaudió ni se paró cuando Denise Dresser finalizó con su "yo acuso" en el foro: México ante la crisis. Estarían, finalmente, los que se burlan de todos y todas, como Vicente Fox, quien, para hacer campaña por sus candidatos, dice haber encargado Los Pinos durante seis años.

Lo dramático es que no tenemos a quién llevar nuestras quejas. Los partidos que dicen representarnos están atrapados en la telaraña de intereses creados. La situación se está deteriorando tanto que, a lo mejor, uno o varios partidos recuperan la sensatez y la sensibilidad e inician una regeneración y se acercan a la sociedad. Tendrían formas para hacerlo.

En su programa de Radio UNAM, Miguel Ángel Granados Chapa recomendó a los partidos devolver al fisco una porción de sus recursos. Ojalá y lo hicieran, pero ¿y si se agachan y se van de lado mientras murmuran que eso sería darle ventaja a los otros? Pues entonces podrían, por ejemplo, seguir adelante pero insistiendo, cuando entreguen los regalos, en que éstos no están condicionados ni modifican la secrecía del voto. También podrían, como regla, dar obsequios útiles: juguetes educativos, libros, instructivos para hacer huertas familiares, etcétera.

Rescato de El País de España del 31 de enero una noticia que viene al caso. Como reacción a la crisis, el gobierno de Zapatero redujo, para el 2009, un 19 por ciento de su presupuesto para publicidad institucional. No sólo eso, sino que un 70 por ciento de las campañas de comunicación las dedicarán a la promoción de hábitos saludables, seguridad de las personas y promoción de los derechos ciudadanos.

Esos ejemplos ibéricos ¡no pasarán en nuestro país! La austeridad del gobierno del Distrito Federal es la excepción; el Ejecutivo federal logró un aumento del 112 por ciento de 2008 al 2009 -de 985 a 2 mil 83 millones- en la partida 3,700 (Servicios de Comunicación y Publicidad). Con ese dinero, Los Pinos entregará un lindo caudal de alabanzas por lo hecho por ellos mismos.

Los partidos tienen una oportunidad dorada para marcar la raya. Habría un terremoto político si alguno de ellos dedica el 50 por ciento de sus mensajes a asuntos de interés general. Aunque me tachen de ingenuo seguiré argumentando, ante los partidos y los gobernantes, lo indispensable de combatir la degradación política.

Entretanto, observemos con impotencia cómo los partidos y las instituciones se doblegan, una vez más, ante las televisoras...



La miscelánea

Siguiendo con los poderes fácticos, la oficina del doctor Carlos Salinas de Gortari respondió a mi columna del miércoles 28 de enero ("El mañoso") con una carta que publicó Reforma el 3 de febrero y que puede consultarse en la página (www.sergioaguayo.org). Es un texto mañoso y ponzoñoso que, por abordar temas de interés general, requiere de un tratamiento más amplio. Merecerá en otra oportunidad una réplica más amplia.


Nota. Colaboraron para este texto Alberto Serdán Rosales y Pilar Tavera Gómez.

4.2.09

Siguiendo las cifras

Siguiendo con el tema de lo ocurrido en Estados Unidos y su impacto en nuestro país, les comparto la siguiente columna del doctor Macario Schettino quien en su columna "Economía Informal", que aparece los martes y jueves en el diario El Universal, nos cuenta desde un punto de vista muy particular, de manera sencilla (y mucho más informada que este blog), las características e implicaciones de la crisis que actualmente vivimos.


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Siguiendo las cifras*
Macario Schettino
Economía Informal
El Universal, 3 de febrero de 2009


Van saliendo las cifras del último mes de 2008 para Estados Unidos, y hay ya algo de información adelantada para enero

Para México, hay que esperar todavía un mes para tener algo equivalente, pero como los problemas vienen del vecino del norte, pues vale la pena dar seguimiento a esos datos.

Primero, se publicó la estimación del PIB de Estados Unidos para el último trimestre del año, que los analistas esperaban se contrajera 5% en cálculo anual. El dato fue un poco menos feo, 3.8% de caída, aunque esto resulta de un cambio significativo en inventarios, que redujo la caída. Si no se contase este cambio, entonces efectivamente hablamos de una contracción de 5%. Pero el cuarto trimestre del año pasado no es el peor momento de la crisis, de una vez hay que avisarlo. Con un poco de suerte, será éste el peor trimestre, por lo que hay que esperar caídas todavía mayores en la economía vecina, que nosotros seguiremos de cerca, con un poco de retraso.

De hecho, el primer dato para este año es el indicador adelantado del comportamiento industrial, que usted debe conocer porque aquí lo revisamos con bastante frecuencia. Es el índice del Institute for Supply Management, que indica cuántos compradores en las empresas piensan que compraron más para enero contra cuántos compraron menos. El indicador vale 50 puntos cuando están parejas las caídas y las alzas, por lo que equivale a esperar un crecimiento de cero. Cuando el índice vale más de 50, entonces lo que se espera es crecimiento. Claro que estos números no son los de ahora. Prácticamente todo 2008 el indicador estuvo alrededor de los 50 puntos, entre 48 y 52, pero desde julio se desplomó, llegando a niveles que hacía mucho que no se veían. El último dato de 2008, cuando el índice llegó a 32.8 puntos, no había aparecido desde los años 70, para que pueda usted imaginar la magnitud del problema en que estamos.

Afortunadamente, en enero la lectura fue un poco mejor. El índice quedó en 35.6 puntos, cuando los analistas esperaban que quedara por debajo de la lectura de diciembre. Le digo, afortunadamente no fue así, aunque tampoco es como para llenarse de alegría el dato. Lo que nos indica es que la caída sigue, y la verdad no sabemos si para enero será peor o mejor que en diciembre. En ese mes, la contracción comparando con el mes anterior fue de 2%, que es muchísimo. Al comparar contra el diciembre anterior, la caída es de 7.8%. Aunque el indicador del ISM mejoró para enero, no creo que el comportamiento de la industria sea muy diferente de diciembre, de forma que arrancamos este 2009 con una contracción en la industria estadounidense ya muy cercana a los dos dígitos.

La consecuencia relevante para nosotros es que esa industria es el gran comprador de nuestras exportaciones, y esa contracción significa que nos están dejando de comprar más o menos a ese ritmo. Es muy posible que en estos meses haya un impacto en sentido contrario producto de la devaluación del peso, pero para diciembre la caída en el comercio no petrolero fue de cosa de 11%. Un poco más en las exportaciones, un poco menos en las importaciones.

Ahora bien, la causa de la caída de la industria estadounidense es lo relevante, porque de ahí se deriva nuestro problema. Y esa causa es un menor consumo de parte de los vecinos. Después de ocho años de comprar sin medida, y de gastarse sus ahorros y mucho más, ahora están empezando a cuidar su dinero. Lo que les queda. En diciembre, los hogares estadounidenses incrementaron su ahorro 3.6%, mientras que redujeron su consumo 1%. Tiene mucho sentido, porque de ahí viene la crisis, de sus excesos. Pero tiene un problema, y es que los consumidores estadounidenses son el alma de la economía mundial, y al dejar de gastar todo el mundo deja de vender.

Para aquellos mexicanos que siguen teniendo un odio visceral por los estadounidenses, esta afirmación debe ser difícil de aceptar, pero así es: la economía de todo el mundo depende de lo que deciden los granjeros en Kansas, los obreros en Ohio o los empleados de California. Y como ellos deciden ahora no comprar, pues no vendemos, y todo el mundo se detiene.

La idea de tener un plan de reactivación de la economía estadounidense viene precisamente de compensar esta caída del consumo con mayor gasto del gobierno, por un lado, y de incrementar el ingreso de los hogares por otro. Esta segunda parte no va a tener mayor impacto, porque los consumidores no van a gastar, están espantados, como veíamos, y más bien pagarán parte de sus deudas, o incrementarán su ahorro, pero no van a consumir. Esta parte del paquete de Obama no va a tener mucho impacto.

La otra parte, un mayor gasto del gobierno, servirá un poco más, porque implica construcción de algo de infraestructura (tampoco crea que mucho), y más gasto en educación y salud. Sin embargo, este gasto llegará rápido a los hogares, y ahí se quedará atorado, como decíamos, en la nueva actitud ahorrativa de los vecinos.

De esto nos enteraremos hacia abril o mayo, y entonces es muy probable que el gobierno estadounidense decida hacer otro paquete de impulso a la economía (sin contar un paquete de rescate de bancos que seguramente harán en febrero). La caída debe llegar a su punto máximo en marzo o abril, según parece, en donde nos quedaremos atorados unos meses más. Para agosto o septiembre, es muy posible que veamos graves problemas políticos para Obama en Estados Unidos, si resulta que la economía no responde, como parece que ocurrirá.

Es la mejor aproximación que podemos hacer hoy, con la información disponible. Habrá que ir mejorándola con el tiempo.


* Reproducido con la autorización del autor.

31.1.09

¿Qué hacer?

Originalmente les iba a platicar de la actividad industrial en México. Mejor solamente les dejo la gráfica y les presento un extracto del discurso íntegro de Denisse Dresser en el Foro “México ante la Crisis” (haga clic para acceder al texto) que fue leído por la analista ante diputados, senadores, empresarios y funcionarios y que me ha parecido extraordinario.

En la parte medular, Denisse -siempre Denisse- propuso a nuestra clase gobernante y élite empresarial cosas que pueden y quizá deben hacer. Todo el discurso vale su lectura. El extracto aparece después de la gráfica que les tenía preparada para hoy.





INDICADOR DE LA ACTIVIDAD INDUSTRIAL 1980-2008
FUENTE
Datos y cálculos: INEGI, 2009
Gráfico: Alberto Serdán, 2009



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¿Qué hacer? (extracto)
Por Denisse Dresser
Publicado en El Universal Online el 30 de enero de 2009


...¿Qué hacer? Los conmino a leer textos tan influyentes como "The Growth Report" y "The Power of Productivity".

A estar conscientes de lo que todo país interesado en crecer y competir debe hacer para lograrlo.

A saber que ello requiere una economía capaz de producir bienes y servicio de tal manera que los trabajadores puedan ganar más y más.

A entender que ello se basa en la expansión traída del conocimiento y la innovación; en nuevas formas de hacer las cosas y mejorarlas; en técnicas que aumentan la productividad de manera constante.

A reconocer que las economías dinámicas suelen ser aquellas capaces de promover la competencia y reducir las barreras de entrada a nuevos jugadores en el mercado.

A entender que esa tarea del gobierno -a través de la regulación adecuada- crear un entorno en el cual las empresas se vean presionadas por sus competidores para innovar y reducir precios, y pasar esos beneficios a los consumidores.

A comprender que si eso no ocurre, nadie tiene incentivos para innovar. En lugar de ser motores de crecimiento, las empresas protegidas y/o monopólicas terminan estrangulándolo.

En pocas palabras, la competitividad -factor indispensable para atraer la inversión y con ella remontar la crisis, como sugería Sanguinetti- Está vinculada a la competencia.

El crecimiento económico está ligado a la competencia. La innovación y, por ende, el dinamismo y la creación de empleos se desprenden de la competencia.

La inversión que se canaliza hacia nuevos mercados y nuevas oportunidades es producto de la competencia. No es una condición suficiente pero sí es una condición necesaria. No bastará por sí misma para desatar el crecimiento, pero sin ella jamás ocurrirá, por más dinero público que se inyecte a la economía mediante políticas contracíclicas.

Y, ¿cómo empezar a empujar eso? Con una tercera cadena de televisión; con el fomento de la competencia en banda ancha a través de la red de la Comisión Federal de Electricidad; con el fortalecimiento de los órganos regulatorios, con la sanción a quienes violen los términos de su concesión; con la reacción de mercados funcionales, como ya se logró con las aerolíneas de bajo costo; con medidas que se empiecen a desmantelar cuellos de botella y a domesticar a esas "creaturas del Estado".

Tiene que ver con la inauguración de un nuevo tipo de relación entre el Estado, el mercado y la sociedad.

Porque si la clase política de este país no logra construir los cimientos del capitalismo democrático, condenará a México al subdesempeño crónico. Lo condenará a seguir siendo un terreno fértil para los movimientos populares contra las instituciones; un país que cojea permanentemente debido a las instituciones políticas que no logra remodelar; los monopolios públicos y privados que no logra desmantelar; las estructuras corporativas que no logra democratizar.

Será lo que Felipe Calderón llama "un país de ganadores" donde siempre ganan los mismos.

Un lugar donde muchas de las grandes fortunas empresariales se construyen a partir de la protección política, y no de la innovación empresarial.

Un lugar donde el crecimiento de los últimos años ha sido menor que en el resto de América Latina debido a los cuellos de botella que los oligopolios han diseñado, y que sus amigos en el gobierno les ayudan a defender.

Un lugar donde las penurias que Madame Calderón de la Barca enfrentó con los aeropuertos, los maleteros, los taxis, las gasolineras, la telefonía y la televisión son las mismas que padecen millones de mexicanos más.

Ese consumidor sin voz, sin alternativa, sin protección. Ese hombre invisible. Esa mujer sin rostro.

Esa persona que paga -mes tras mes- tarifas telefónicas más altas que en casi cualquier parte del mundo.

Esa compañía que paga -mes con mes- servicios de telecomunicaciones que elevan sus gastos de operación y reducen sus ganancias.

Miles de personas con comisiones por servicios financieros que no logran entender, con cobros inusitados que nadie puede explicar, parados en la cola de los bancos. Allí varados. Allí desprotegidos. Allí sin opciones. Allí afuera.

Víctimas de un sistema económico disfuncional, institucuionalizado por una clase política que aplaude la aprobación de reformas que no atacan el corazón del problema.

Presidentes, secretarios de Estado, diputados, senadores y empresarios que celebran el consenso para no cambiar.

Aunque se agradece que este foro finalmente acepte la magnitud de la crisis, si de aquí no surgen medidas concretas para mirar más allá de la coyuntura, revelará nuevamente nuestra incapacidad para encarar honestamente los problemas que México viene arrastrando desde hace décadas.

Revelará la propensión de los sentados aquí a proponer reformas aisladas, a anunciar medidas cortoplacistas, a eludir las distorsiones del sistema económico, a instrumentar políticas públicas a pedacitos, para llegar a acuerdos que sólo perpetuán el statu quo.

Mientras tanto, la realidad acecha a golpes de 327 mil despedidos, crecimiento negativo, el lugar 60 de 134 en el Índice Global de Competitividad y una nación que dice reformarse mientras evita hacerlo.

México no crece por la forma en la cual se usa y se ejerce y se comparte el poder. Ni más ni menos.

Por las reglas discrecionales y politizadas que rigen a la república mafiosa, a la economía "de cuates".

Por la supervivencia de las estructuras corporativas que el gobierno creó y sigue financiando.

Por un modelo económico que canaliza las rentas del petróleo a demasiadas clientelas.

Por un sistema político que funciona muy bien para sus partidos pero muy mal para sus ciudadanos. Un sistema de "extracción sin representación".

Creando así un país poblado por personas obligadas a diluir la esperanza; a encoger las expectativas; a cruzar la frontera al paso de 400 mil personas al año en busca de la movilidad social que no encuentran aquí; a vivir con la palma extendida esperando la próxima dádiva del próximo político; a marchar en las calles porque piensan que nadie en el gobierno los escucha; a desconfiar de las instituciones; a presenciar la muerte común de los sueños porque México no avanza a la velocidad que podría y debería...


Lea el discurso íntegro aquí.


14.1.09

La competencia

Los planes para la crisis que se viene

Decía don Jesús Reyes Heroles que la "forma es fondo", pero no recuerdo que ese dicho haya sido complementado con algo así como "y el fondo es..."

Usted, lector, ¿qué pondría en esos puntos suspensivos?

Sugeriría que el fondo es determinante para identificar la verdadera orientación de las propuestas de gobierno y sus posibilidades de éxito.

Para comparar formas y fondos, podemos contrastar el Acuerdo de Felipe Calderón con las Acciones de Ebrard como lo hace Sergio Aguayo en su columna de hoy. Y agregaría: ¿cuáles son las formas y fondos de otros países?

Felipe Calderón, Acuerdo Nacional en favor de la Economía Familiar y el Empleo:
http://www.presidencia.gob.mx/prensa/?contenido=41231


Precisiones de la Secretaría de Hacienda en:
http://www.apartados.hacienda.gob.mx/sala_de_prensa/vocero/documentos/2009/vocero_02_2009.pdf


Marcelo Ebrard, Acciones para Proteger el Empleo y el Ingreso Familiar:
Discurso:
http://www.comsoc.df.gob.mx/noticias/discursosj.html?id=2119505


Presentación:
http://www.df.gob.mx/wb/gdf/10_acciones_del_jefe_de_gobierno_del_df_para_prote


Plan anti-crisis en Reino Unido (Pre-Budget Report 2008: Facing global challenges: supporting people through difficult times):
http://www.hm-treasury.gov.uk/d/pbr08_completereport_1721.pdf



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La competencia
Por Sergio Aguayo Quezada
Publicado en Reforma el 14 de enero de 2009

Felipe Calderón y Marcelo Ebrard tienen propuestas diferentes para enfrentar la crisis. Una revisión de sus similitudes, diferencias y carencias permite establecer cuál sirve más al interés general y a la cultura democrática.

Vicente Fox y Andrés Manuel López Obrador se enzarzaron en una riña sin cuartel. Fox se sentía agraviado con la popularidad de AMLO, y éste disfrutaba provocando y contrastándose con el de Guanajuato. La competencia entre Calderón y Ebrard ha sido más sorda, menos estridente, pero no por ello menos intensa. Veamos cómo se expresa en las medidas adoptadas para enfrentar la crisis.

Al Presidente se le ocurrió titular como "Acuerdo" Nacional (a favor de la Economía Familiar y el Empleo) lo que es, en realidad, un programa de gobierno de 25 puntos. La idea de que se trata de una simulación se fortaleció porque decidió anunciarlo, el miércoles 7 de enero, frente a centenares de notables convocados apresuradamente a Palacio Nacional. Fue una indigna reedición de las liturgias más cursis, inútiles y costosas del viejo régimen; hasta reapareció el impresentable "líder" obrero Joaquín Gamboa Pascoe quien, sintiéndose "jilguero", llenó de halagos al "señor presidente".

Ebrard subrayó las diferencias en la presentación de su propuesta el lunes pasado. Fue preciso cuando calificó de Acciones sus 10 propuestas, y parco en su discurso de 868 palabras frente a las 2 mil 758 utilizadas por el Presidente. El evento sólo duró 20 minutos y participaron unas 60 personas (25 de ellas integrantes de su gabinete).

Veamos el fondo de los programas. Ambas propuestas se parecen en la forma un tanto mañosa de utilizar las cifras. Me explico. Cuando uno se entera de los programas de austeridad adoptados en diferentes países, la norma es que se queden en la cantidad de recursos frescos que se van a destinar. El Presidente y el jefe de Gobierno capitalino mezclaron cifras nuevas con programas ya incluidos en el presupuesto. Si uno suma todo lo que dijeron, el gobierno federal gastará 1,409 mil millones de pesos y el capitalino 7,400 millones; en realidad el dinero fresco serán 90 mil millones y 700, respectivamente.

Ebrard derrotó a Calderón en el compromiso con la austeridad. Es digna de elogio la reducción de un 10 por ciento a los salarios de los mandos altos y el recorte en diversos gastos; tanto así que hasta el senador Manlio Fabio Beltrones alabó la medida, aunque seguramente lo hizo para criticar a Calderón. En ninguna parte del programa federal se habla de recortar los ingresos de los altos funcionarios, o reducir el gasto corriente.

Los políticos y funcionarios mexicanos están entre los mejor pagados del mundo. Si se recuerda que seguimos siendo un país de pobres, resultan ofensivos sus ingresos, privilegios y dispendios. En este terreno hay que reconocerle a AMLO la austeridad que impuso al gobierno capitalino; misma que ha sido mantenida por Ebrard.

No está de más recordar a nuestros políticos la trágica historia de María Antonieta, paradigma del menosprecio de los gobernantes hacia la suerte de los pobres. Se dice que cuando el pueblo francés fue a Versalles a pedir a la reina baguettes para mitigar su hambre, ésta les habría mandado decir "pues que coman pasteles". La reina terminó en la guillotina, una forma de ejecución que en cualquier momento propondrán los Verdes o el folklórico gobernador de Coahuila, Humberto Moreira.

Si se analiza el asunto desde una perspectiva más amplia, es notable la pobreza conceptual de ambas propuestas. Ninguna incluye un diagnóstico de la situación económica, las razones y pertinencia para elegir las medidas que anunciaron y los verdaderos costos de las medidas económicas desglosadas en cada uno de los rubros. Tampoco aparece una evaluación de las propuestas económicas que, en el caso de Calderón, había presentado en marzo del año pasado. No sabemos qué funcionó, cuánto costó y en qué se distingue este nuevo esfuerzo.

Dados los respectivos ámbitos de competencia, la indiferencia del gobierno federal es preocupante, sobre todo porque en el mundo entero están debatiéndose las lecciones dejadas por la crisis y las reformas que deberán hacerse a un modelo de capitalismo que ya no funciona. Los gobernantes mexicanos han descuidado el terreno de las ideas y la reflexión, cuando su cultivo debería ser una prioridad porque se hace cada vez más evidente la urgencia de nuevas propuestas y proyectos.

Un último ángulo -que recuperaré en otro momento- es la conversión que está teniendo el jefe de Gobierno capitalino frente a los derechos humanos. Ha pasado de la indiferencia heredada del gobierno de AMLO, a una actitud cada vez más receptiva que tiene tres momentos definitorios: la participación activa del gobierno del Distrito Federal en la elaboración de un Diagnóstico de Derechos Humanos del Distrito Federal, la petición del GDF a la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal para que realizara una investigación independiente de la tragedia del News Divine y la aplicación de un Programa de Acción Inmediata para realizar cambios concretos y medibles. Lo menciono porque ése es el marco conceptual que se advierte en las medidas adoptadas contra la crisis.

Así pues, en la forma como fueron presentados los dos programas, el de Ebrard derrota al de Calderón. En su esencia ambos requieren de mayor precisión para poder evaluarlos aunque, de entrada, carecen de un marco conceptual acorde con la magnitud de la crisis. En el combate a la desigualdad -medido por el compromiso con medidas de austeridad- el gobierno capitalino supera, y con mucho, al gobierno federal. Cuando la mitad de la población vive en la pobreza, es incomprensible que Felipe Calderón persista en mantenerse un salario que duplica el que percibe Marcelo Ebrard. Lo grave es que la insensibilidad de Calderón no es la excepción, sino la norma de la clase política.



La miscelánea

Si irrita tanto el monto de los salarios gubernamentales, es por la pésima calidad de su trabajo. Harto de las llamadas de todo tipo de vendedores, reporté mi número telefónico a la Condusef y la Profeco; decían que con ello evitaría los hostigamientos. Falso. Mientras cotejaba las cifras para esta columna recibí dos mensajes pregrabados: uno de Teléfonos de México prometiendo un lugar en su paraíso de tarifas bajas; el otro del Partido Verde Ecologista promoviendo la pena de muerte.


Colaboró para esta columna Alberto Serdán Rosales.

7.1.09

Sí hay salidas

La sociedad civil tiene y puede tener un papel fundamental. Más adelante abordaremos lo que podemos hacer para enfrentar la crisis que se viene. Por ahora, les dejo esta columna de Sergio Aguayo que apunta algunas ideas al respecto.

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Sí hay salidas
Por Sergio Aguayo Quezada

Publicado en Reforma el 7 de enero de 2009


Durante el paro navideño cavilé sobre el oficio de columnista y los reatazos del 2009. Propongo exigir a los partidos que utilicen la mitad de los casi 25 millones de spots en radio y televisión que transmitirán este año, a mensajes útiles para la sociedad.

Es un privilegio tener un espacio en la prensa para publicar, cada semana, unas cuartillas. La expectativa –difícil de alcanzar- es que la prosa mezcle de forma armónica, racionalidad, opinión, información, propuestas, claridad... Revisé lo hecho en el 2008, y acepto que a veces caigo en una “criticonería” que no da salidas. Entre mis propósitos de Año Nuevo está el equilibrar el cuestionamiento con recomendaciones constructivas.

Es un recurso frecuente descalificar a la clase política y gobernante. Es cierto que, en términos generales, brilla por su mezquindad y mediocridad; lo correcto es reconocer que en su interior hay un sector dispuesto a pensar en la ciudadanía. ¿Cómo fortalecerlo y lograr que se conecte mejor con la sociedad? Es igualmente acertado asegurar que México es el paraíso de la desigualdad y la impunidad, pero es absurdo negar que la sociedad tiene, ahora, bastantes instrumentos para defenderse. Andamos mal, pero podemos defendernos.

El 2009 será un mal año, pero la crisis golpeará de manera diferenciada. Quienes más padecerán son los asalariados, las clases medias, que sufrirán la caida en el empleo y el aumento a los precios. Se reducirán los ingresos y crecerán los gastos. Una situación que se agrava por la inoperancia de las instituciones que deberían proteger a los lastimados.

Tomo, como ejemplo, las comisiones que cobra la banca comercial utilizada por los asalariados. La evidencia es tan abundante, clara y contundente que ni hace falta dar cifras para demostrar que los bancos, la mayoría de ellos propiedad de extranjeros, cobran en México comisiones mucho mayores a la que cargan en sus países de origen. Los que son propiedad de mexicanos tampoco se quedan atrás. Los usuarios somos una mina de oro que produce ríos de dinero, las 24 horas de cada día del año.

Es un saqueo sistemático y legalizado frente al cual sirven de poco las advertencias del Banco de México, o las acciones de una timorata y débil Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de las Instituciones Financieras (Condusef). El abuso es tan excesivo que hasta el Sultán de los Consumidores Cautivos, Carlos Slim, lo denunció.

El legislativo federal tomó, finalmente, cartas en el asunto el pasado diciembre. Parecía que algo positivo saldría del Senado; entraron en juego los cabilderos de la banca, aparecieron las ineptitudes y la mediocridad, y nos quedamos como estábamos. En lugar de ir al fondo de alguno de los temas, los legisladores mezclaron las comisiones, la normatividad de la banca y las tasas de interés que ésta cobra. Son asuntos interrelacionados pero de abordaje diferente. Una reforma a la ley bastaría para limitar el cobro de comisiones, pero es ridículo querer legislar sobre las tasas de interés o la inflación. El mercado no es todopoderoso, pero el Estado tampoco lo es. Al final, los usuarios seguimos desprotegidos cuando arrecia la carestía.

La banca tiene buena compañía. Las telefónicas y las televisoras, y muchas empresas más, se solazan encuerando la debilidad de un Estado incapaz de defender a la ciudadanía. Resulta lógico que el pesimismo se difunda porque, además, las vías de escape tradicionales se van adelgazando, a la misma velocidad que la solidaridad de las redes familiares y sociales. La huida al norte se ha hecho cara y peligrosa, y la inseguridad mordisquea nuestra existencia. En suma, la democracia no está funcionando.

Buena parte de la población reaccionará evadiéndose y para ello cuenta con telenovelas recicladas y concursos de todo tipo. ¿Y qué podemos hacer las minorías dispuestas a defendernos? Estamos limitadas por la ausencia de los partidos que, en la teoría, tienen el papel de articular y representar los intereses de la sociedad. En México, los partidos están muy ocupados en desgreñarse entre sí, y el tiempo que les queda libre lo dedican a gastar las fortunas de dinero público que reciben. Y para confirmarlo ya vienen las campañas electorales, esos festivales de trivialidad y dispendio.

La solución está, para algunos, en los organismos de la sociedad. Es indudable la importancia de que crezca y participe el tercer sector, pero la escaramuza sobre las comisiones de la banca mostró su debilidad y escasa incidencia. Pero aun cuando la sociedad civil florezca, ¡y vaya que se requiere!, aun así sería insuficiente. Los partidos son insustituibles y tenemos que presionarlos y obligarlos a que se reformen. El terreno para las propuestas es amplísimo; me quedo en una sola idea para el corto plazo.

En las campañas del 2009 los partidos tendrán a su disposición ¡casi 25 millones de spots de radio y televisión! Nos saturarán de caritas sonrientes y mensajes superficiales y se comportarán como adolescentes multimillonarios que, al vivir en la abundancia, derrochan el dinero. Es de elemental justicia pedirles que dediquen la mitad de esos spots a transmitir mensajes utiles para la sociedad (pueden incluir una discreta imagen de las siglas del partido).

El posible contenido de esos spots es tan grande como los problemas que agobian a la sociedad. Si somos un país de obesos y diabéticos, ¿por qué no sacar spots informando de los riesgos de los alimentos chatarra, y sugiriendo alimentos nutritivos? Si la banca nos oprime con comisiones y mil trucos más ¿por qué no educan financieramente y recomiendan la creación de cajas populares? Si el país es inseguro, ¿por qué no dan recetas concretas para protegernos?

Sí hay salidas. Depende de que los ciudadanos y sus organizaciones ejerzamos nuestros derechos, y aprovechemos los espacios y los instrumentos que tenemos para hacer saber al partido y candidato de nuestra preferencia que esperamos pruebas de su compromiso con la sociedad.

Colaboró para esta columna Alberto Serdán Rosales.

La miscelánea

Una mala y una buena. Inaceptable la violencia desatada por Israel en la Franja de Gaza; es desproporcionada de acuerdo a los principios humanitarios más elementales… Regresa, finalmente, Carmen Aristegui y su equipo de comunicadores a la radio. A partir del lunes 12 de enero estarán en el 102.5 de FM (MVS); y ahí seguirán de lunes a viernes entre las 6 y las 10 de la mañana. ¡Se les extrañaba!