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23.7.12

Carta a Felipe Calderón

Por Javier Sicilia*

Le digo querido porque, pese a sus traiciones y desprecios por las víctimas y la nación que ha gobernado, sigo creyendo que un ser humano es más que sus errores y sus equívocos y merece respeto y merece amor. Le digo también querido porque en esta carta quiero dirigirme al hombre Felipe Calderón y no a la máscara del poder que en su falsedad –toda desproporción es una falsedad– lo distorsiona, y hablarle a su corazón desde la verdad. “La verdad –decía esa gran novelista católico que fue Georges Bernanos– duele, sólo después consuela”. Está a punto de concluir su mandato presidencial. Deja tras de sí una nación llena de osarios, de dolor, de víctimas y de miseria, y la pérdida de confianza que alguna vez el país tuvo en ustedes. No ha querido reconocerlo. La soberbia, que es hija del poder y fuente de todos los pecados, cegó al hombre. Su guerra, Sr. Presidente, aunque lo niegue, es hija de una bovina subordinación de la agenda de seguridad de nuestro país a la agenda de seguridad de Estados Unidos, que en buena parte está fincada en una estupidez decretada hace 40 años por Richard Nixon: “La guerra contra las drogas”.

Sicilia

13.4.11

Estamos hasta la madre

A escuchar. A actuar.

Discurso íntegro de Javier Sicilia*
Javier Sicilia

A continuación, el mensaje íntegro que el poeta Javier Sicilia leerá a partir de las 18 horas de este miércoles 13 de abril en Cuernavaca.

Estamos hasta la madre
Alto a la guerra
Por un México justo y en paz


"Dios nos sobrevive, tan sólo él nos sobrevive, con el corazón dolido, rodeado de una gran matanza/ de hombres, de mujeres, de niños/ aguardando que comprendamos el amor y la justicia".Jules de Supervielle

Desde hace 8 días estamos aquí, en este plantón que no es sólo el signo de una herida abierta en la patria, sino también –en su pobreza e inestabilidad– de la indefensión y vulnerabilidad en la que desde hace mucho tiempo vive la ciudadanía azotada por el pudrimiento de sus instituciones y la irracionalidad demoníaca del crimen. Estamos aquí, en estas condiciones, exigiendo perentoriamente a las autoridades que encuentren a los culpables de este crimen que nos arrancó a nuestros hijos: a Juan Francisco Sicilia Ortega, a Luis Antonio Romero Jaime, a Julio César Romero Jaime, a Gabriel Alejo Escalera, y que nos ha estrujado el alma.